|
Disidentes
piden a Raúl Castro la liberación de los presos
políticos
Yahoo!
News
La Habana, 29 jul (EFE).- Un año después
de la delegación provisional de poderes
de Fidel Castro en favor de su hermano Raúl,
la disidencia interna cubana no aprecia mejoras
significativas en materia de derechos humanos
y coincide en que cualquier cambio debe incluir
la liberación de los presos políticos.
Fidel Castro, que en agosto cumplirá 81
años, se vio obligado a delegar provisionalmente
el poder en el ministro de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias (FAR) el 31 de julio de 2006 por
una grave enfermedad que le mantiene alejado de
la escena política y de la vida pública.
Durante el primer año de gobierno de Raúl
Castro, coincidieron disidentes consultados por
Efe, apenas se han registrado cambios en la situación
de los derechos humanos, aunque hay señales
consideradas positivas por algunos opositores.
Entre esas señales destacan la posibilidad
de cambios económicos -apuntada el pasado
día 26 por el propio ministro de las FAR-
que podrían contribuir a aliviar las estrecheces
de la población.
Para Oswaldo Payá, líder del ilegal
Movimiento Cristiano Liberación (MCL),
en el último año no ha habido avances
en derechos humanos y es necesario terminar con
"la injusticia sostenida" y liberar
a los presos políticos.
"No se respeta al pueblo, ni siquiera el
derecho a saber cuál es la perspectiva
de los que están gobernando", denuncia
el opositor cubano, convencido de que la "inseguridad"
sobre el futuro ha provocado un "agotamiento
en el pueblo y un profundo deseo de cambio".
La solución, a su juicio, pasa por dejar
de lado el "paternalismo", entablar
un "diálogo nacional" y aplicar
reformas legales para abrir espacios a la participación
pública.
Tampoco Marta Beatriz Roque, ex presa política
y dirigente de la ilegal Asamblea para Promover
la Sociedad Civil, aprecia movimientos en materia
de derechos humanos ni encuentra razones para
el optimismo a corto plazo.
Los "cambios estructurales (a los que se
refirió Raúl Castro) que la gente
ha visto como posibilidad de apertura, van a ser
cosméticos", afirma.
"No se van a dar soluciones al meollo del
asunto: la falta de libertades políticas,
sociales y económicas que tiene este pueblo",
lamenta.
En la misma línea se enmarca Vladimiro
Roca, del grupo opositor ilegal Todos Unidos,
para quien "no ha habido hechos que confirmen
el pragmatismo que se le atribuye a Raúl
Castro".
Pese a reconocer que en los últimos meses
ha disminuido "la represión social,
que desde 2006 era violenta", asegura que
no ve cambios en la represión selectiva
contra los opositores y la discriminación.
Por el contrario, el socialdemócrata Manuel
Cuesta Morúa, del moderado proyecto disidente
Arco Progresista, aprecia un "proceso lento
de re-encauzamiento del discurso político
de los pragmáticos en el poder".
Además, observa una tendencia "hacia
la distensión con la comunidad pro-derechos
humanos" que, dice, se ha traducido en una
"rebaja sustancial" del hostigamiento
hacia la disidencia, aunque se mantienen las detenciones
por motivos políticos.
Cuesta cree que las palabras de Raúl Castro
confirman que "va asumiendo el liderazgo,
que me imagino culmine en las elecciones con la
asunción de la presidencia del país",
anota.
También Oscar Espinosa Chepe, economista
independiente y ex preso político del "Grupo
de los 75", considera que en los últimos
meses se ha consolidado la presencia de Raúl
Castro en la dirección del país
y cree que "es difícil que Fidel Castro
retorne al poder".
Su esposa, Miriam Leiva, cofundadora del movimiento
Damas de Blanco, opina que en estos doce meses
se ha vivido una "etapa de análisis
y re-acomodo de intereses" entre los dirigentes
del país y ahora es fundamental excarcelar
a los presos políticos y abrir espacios
para la discrepancia.
"Creo que quizás es el inicio de
una nueva etapa que pudiera ser muy positiva si
no se ponen trabas absurdas", apunta.
Según el último informe de la ilegal
Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación
Nacional (CCDHRN), divulgado hace unas semanas,
la situación de los derechos fundamentales
en la isla es "marcadamente desfavorable"
y el panorama de futuro es "más bien
pesimista", aunque el número de presos
o procesados políticos se ha reducido de
283 a 246.
|