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Sin
Fidel y con Raúl, la oposición cubana no vio mejoría
en DDHH
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LA HABANA, 28 (AFP) - Expectante hace un año
cuando estalló la crisis de salud de Fidel
Castro, la oposición mira con pesimismo
el futuro de Cuba y acusa a Raúl Castro
de mantener la "represión", pese
a que el número de presos políticos
ha bajado en su gobierno provisional.
"En estos regímenes totalitarios
los cambios no son por la muerte natural del líder
o por su enfermedad, eso no es lo que impulsa
los cambios", dijo contundente a la AFP el
opositor Vladimiro Roca.
Acusados por el gobierno de "mercenarios"
de Washington, los disidentes quedaron confundidos
el 31 de julio de 2006 cuando Fidel cedió
el poder a su hermano Raúl, debido a su
crisis de salud.
La Habana los acusa de ser parte de la estrategia
de Washington para acelerar una "transición"
política en la isla, y recuerda que el
Plan para una Cuba Libre del presidente George
W. Bush aprobó fondos adicionales por 20
millones de dólares al año para
la oposición.
Tras un repliegue inicial, los disidentes retomaron
sus denuncias, unos con posiciones duras y otros
moderadas, pero desaprovecharon la oportunidad
de unirse, sin capacidad de influir en la evolución
de este periodo histórico en la revolución
cubana.
"Todo sigue igual y realmente no veo hasta
el momento cambio alguno", opinó el
economista Oscar Espinosa -uno de los 75 disidentes
condenados en 2003 y excarcelados por problemas
de salud.
Para Elizardo Sánchez, presidente de la
ilegal pero tolerada Comisión Cubana de
Derechos Humanos y Reconciliación Nacional,
"persiste la violación sistemática
e institucionalizada" de las libertades.
Según Sánchez, el número
de presos políticos bajó en el último
semestre de 286 a 243, pero la situación
de derechos humanos sigue siendo "marcadamente
desfavorable".
"Hay cambios de forma, pero no de contenido.
Ha disminuido un poco la represión masiva,
pero se ha incrementado la selectiva contra opositores;
el contenido represión continúa
igual", estimó Roca.
A juicio de Martha Beatriz Roque, única
mujer del grupo de los 75 y también excarcelada
en 2004, "ha sido un año de mucho
hostigamiento", sobre todo contra los opositores
encarcelados.
En contraste, el opositor moderado Manuel Cuesta
consideró que antes del 31 de julio de
2006 "se respiraba una atmósfera absolutamente
negativa" y hoy "hay signos alentadores",
pues "algunos sectores del poder" creen
que "Cuba tiene que aprender a vivir con
la diversidad y la diferencia".
Este año se registraron varias excarcelaciones,
entre ellas la de Héctor Palacios por razones
de salud, pero la oposición no las interpretó
como un gesto del gobierno.
"La situación de los derechos humanos
es muy mala, han excarcelado prisioneros, pero
casi todos son personas que han cumplido sus condenas,
son cifras engañosas", dijo Miriam
Leyva, activista de las Damas de Blanco, esposas
de presos políticos.
El grupo demanda la inmediata liberación
de todos los presos políticos, en particular
de 59 del grupo de los 75 aún en prisión.
Este año la oposición redobló
llamados para que el gobierno acepte un diálogo
y promueva cambios, pero se polarizó frente
a los resultados del primer encuentro -en mayo-
sobre derechos humanos entre Cuba y España,
al considerar que no ha tenido "resultados
prácticos".
"Raúl debería responder a
las ofertas de diálogo" de la oposición,
señaló Cuesta, quien al igual que
otros disidentes consideró positivo el
ramo de olivo que tendió el presidente
interino por tercera vez a Estados Unidos, en
su discurso por la fiesta patria del 26 de julio.
"Si el gobierno cubano quiere negociar y
quiere dialogar, pues puede ir ensayando (...)
con los cubanos antes del gran diálogo",
acotó.
Pero, en opinión de Espinosa, Raúl
"aún no puede hacer los cambios que
quisiera, está como en un corselete".
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