PRENSA INTERNACIONAL
Julio 30, 2007

Conceptos para una democracia en Cuba

Manuel Cereijo, El Nuevo Herald, 29 de julio de 2007.

Las primeras medidas fundamentales para garantizar la democracia en Cuba deben ser la abolición de la constitución socialista de 1976 y todas sus enmiendas, y la eliminación de todos los organismos políticos del régimen actual, incluyendo la Asamblea Popular, el Consejo de Estado, y el Partido Comunista. Además,

o La libertad inmediata de todos los presos políticos. En una democracia no deben existir presos políticos, ya que la democracia es el derecho a realizar cambios políticos en forma periódica.

o La convocatoria a elecciones generales en un periodo menor de 18 meses, a partir del establecimiento de un gobierno de transición. Hay que esperar un tiempo prudencial para que la sociedad cubana se estabilice y se pueda garantizar unas elecciones transparentes, honradas y con un periodo preelectoral adecuado.

o La desintegración de la maquinaria de inteligencia y represión nacional e internacional.

o El regreso de los exiliados, incluyendo hijos y nietos, con todos los derechos de un ciudadano cubano.

o Eliminación del control estatal sobre los medios de comunicación.

o Promulgación de un código electoral que garantice el pluripartidismo y permita el acceso a los medios de comunicación a todos los partidos.

o Eliminación del servicio militar obligatorio y creación de un ejército profesional pequeño, una vez que muchos de los miembros del ejército actual encuentren oportunidades de trabajo.

o Garantía de todos los ciudadanos a todo tipo de actividades culturales, religiosas, artísticas, comerciales, profesionales.

Estos conceptos anteriores son sociopolíticos, para garantizar una sociedad libre. Desde el punto de vista ecónomico, se necesitará

o Abolir todas las leyes y regulaciones que permiten la existencia única de una economía estatal.

o El derecho de los ciudadanos, residentes y entidades legales a poseer propiedad privada, tanto doméstica como comercial.

o Comercio libre a todos los niveles.

o Privatización de la mayoría de las propiedades o infraestructuras en manos del gobierno. El gobierno sólo debe tener bajo su regulación ciertas infraestructuras como recogida de basura, limpieza de calles, acueductos, alcantarillados, así como policía y ejército.

o Declarar ilegales todas las confiscaciones hechas por el sistema actual.

o Mantenimiento, mejoría y construcción de la infraestructura básica del país.

o Promover las inversiones extranjeras.

o Estimular y facilitar las inversiones por parte de los cubanos.

o Respetar el derecho a una educación gratis.

o Garantizar que cada ciudadano escoja libremente su profesión, oficio o trabajo.

La sociedad debe permitir una movilidad horizontal y vertical para todos los trabajadores, de acuerdo con su talento, relaciones, y decisiones individuales. Todas las actividades religiosas deben ser permitidas sin intervención gubernamental, incluyendo la construcción de nuevos templos e iglesias. Las organizaciones religiosas deben tener el derecho a poseer y administrar escuelas, conventos, hospitales, así como acceso o posesión de medios de comunicación. Necesitamos garantizar justicia social, paz y el derecho a vivir sin miedo, sin temor, persecución, arresto arbitrario, humillación. Una sociedad libre, estable, que permita al pueblo cubano vivir con felicidad y prosperidad.

Pero para llegar a esta democracia, tenemos que conseguir el derrocamiento del sistema actual, tanto por el exilio como por el pueblo cubano dentro de la isla. En el exilio tenemos que tomar iniciativas nuevas, diferentes. Iniciativas que los desconcierten, que los coloquen a la defensiva, que le digan al mundo y al pueblo de Cuba quiénes somos en realidad, qué representamos y qué queremos para una Cuba futura. Experiencias nuevas y viejas, mismos principios. Tácticas diferentes, visionarias, arriesgadas. Sólo así lograremos nuestra victoria y se podrá empezar de nuevo en Cuba.

No podemos permitir más que el mundo trate de entorpecer una posible libertad y democracia en Cuba en nombre de una supuesta estabilidad. Ese concepto de la estabilidad que proviene de los Castro es completamente falso. Más aún, si fuera cierto, ¿no vale la pena la libertad de un pueblo aunque esto produzca cierta inestabilidad inicial? Cuba debe tener libertad, democracia, justicia y derecho. ¿Desean los cubanos libertad? Claro que sí. ¿No está Cuba preparada para una democracia? Sí lo está. Si al pueblo cubano se le da a escoger, todo el pueblo prefiere una sociedad libre y no una sociedad oprimida. La libertad es un derecho inalienable del pueblo cubano. Estados Unidos y América Latina estarán más seguros con una Cuba democrática. Los grupos terroristas, amparados por la Cuba de hoy, se verían sin apoyo.



PRENSAS
Independiente
Internacional
Gubernamental
IDIOMAS
Inglés
Francés
Español
SOCIEDAD CIVIL
Cooperativas Agrícolas
Movimiento Sindical
Bibliotecas
DEL LECTOR
Cartas
Opinión
BUSQUEDAS
Archivos
Documentos
Enlaces
CULTURA
Artes Plásticas
El Niño del Pífano
Octavillas sobre La Habana
Fotos de Cuba
CUBANET
Semanario
Quiénes Somos
Informe Anual
Correo Eléctronico

DONACIONES

In Association with Amazon.com
Busque:


CUBANET
145 Madeira Ave, Suite 207
Coral Gables, FL 33134
(305) 774-1887

CONTACTOS
Periodistas
Editores
Webmaster