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Política
cubana de EEUU sin cambios a la vista antes de
elecciones de 2008
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WASHINGTON, 27 (AFP) - Estados Unidos mantendrá
su política de embargo contra Cuba al menos
hasta las elecciones de 2008, en las que el voto
de los cubanoestadounidenses de Florida podría
ser determinante, pese a la enfermedad de Fidel
Castro y las ofertas de diálogo de Raúl,
dijeron analistas a la AFP.
"Estados Unidos no es el problema. El problema
es Fidel Castro y el sistema comunista",
afirmó la congresista republicana Ileana
Ros-Lehtinen (Florida), al justificar la posición
inflexible del mandatario George W. Bush, quien
reforzó antes de las elecciones de 2004
el embargo contra la isla iniciado en 1962.
Raúl Castro dejó claro el jueves
que ya no esperaba nada del actual gobierno, al
plantear al presidente que asuma en enero de 2009,
su tercera oferta de diálogo a Estados
Unidos desde que asumió temporalmente el
poder hace un año.
Las dos anteriores habían sido rechazadas
rotundamente por la administración Bush
que no sólo no recogió el guante,
sino que no dejó de reiterar su exigencia
de que la isla, situada a 150 km de la Florida,
inicie una transición democrática.
Ian Vásquez, del instituto CATO, de Washington,
atribuyó la inflexibilidad norteamericana
al "sistema político estadounidense,
donde un grupo puede tener mucha influencia",
en alusión a la comunidad cubanoestadounidense,
radicada principalmente en Miami.
"Para bien o para mal, así funcionan
las democracias. Por tanto, mientras sea así,
hay pocas posibilidades de que los candidatos
presidenciales vayan a favorecer cambios en la
política (cubana) de Estados Unidos, a
pesar de que la mayoría de los estadounidenses
deseen cambios", admitió el analista.
La importancia en las elecciones de 2008 del
Estado de Florida, donde Bush obtuvo la victoria
en 2000 por un puñado de votos tras un
polémico recuento, convirtió a Cuba
en un tema sensible para todos los aspirantes
a la Casa Blanca.
"Es probable que ambos partidos se queden
con la política de a ver quién suena
más duro durante la campaña",
admitió Marifeli Pérez-Stable, del
Diálogo Interamericano, después
de que candidatos republicanos como Mitt Romney
o John McCain lanzaran duros ataques contra el
régimen castrista al visitar Miami.
Según sus cifras, el demócrata
Bill Clinton obtuvo el 36% de los votos cubanoestadounidenses
en Florida cuando logró su relección
en 1996, Al Gore sólo consiguió
la mitad (18%) en 2000 frente a Bush, tras el
caso del niño del "balserito"
Elián González, y John Kerry recuperó
un poco de terreno en 2004 al alcanzar el 28%.
"No debería ser difícil para
el candidato o la candidata demócrata lograr
algo más del 30% del voto cubanoestadounidense"
y ganar en Florida, un estado que puede determinar
el resultado de la elección en caso de
que los resultados nacionales vuelvan a ser muy
estrechos en noviembre de 2008.
Para Pérez-Stable, la clave para los demócratas,
que controlan el Congreso desde enero, podría
ser un discurso "matizado" sobre el
embargo y proponer, por ejemplo, levantar las
restricciones a los viajes de cubanoestadounidenses
a la isla, impuestas por Bush en 2004.
"Aunque la gente no lo diga públicamente,
eso tiene apoyo porque tiene familia en Cuba",
explicó, antes de dar también como
ejemplo la posibilidad de poner fin a las restricciones
al envío de remesas a familiares.
En el Congreso precisamente, el demócrata
Bill Delahunt y su colega republicano Ray LaHood
presentaron a principios de año una propuesta
para levantar las restricciones a los viajes y
las remesas de cubanoestadounidenses.
El día que la propuesta sea debatida por
ambas cámaras, los candidatos no tendrán
más remedio que aclarar su posición.
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