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SOCIEDAD
Obstáculos en el pasillo
Lucas Garve, Fundación por la Libertad
de Expresión
LA HABANA, julio (www.cubanet.org) - El lunes
pasado tuve la suerte de bajar de un auto en la
avenida Línea, en el Vedado, y encontrar
un ómnibus de la compañía
Trans Metro en la parada más cercana. Un
amigo que me acompañaba y yo decidimos
convertirnos en atletas de campo y pista y pusimos
en nuestros pies la posibilidad de no perder el
autobús con destino a Miramar, al otro
lado del túnel del río Almendares.
Una vez en la puerta del flamante autobús
chino marca Yutong, alcanzamos a situarnos en
el último y penúltimo peldaños.
Cuando el chofer reinició la marcha tratamos
de pasar hacia el pasillo del vehículo,
pues a partir de la tercera fila de asientos estaba
despejado y podíamos sentarnos. Pero cuatro
pasajeros situados justo al inicio del pasillo
nos cerraban el paso.
Ellos se quedarían en la próxima
parada y no querían alejarse de la única
puerta de salida. A pesar de indicarles que nos
dejaran pasar, siguieron bloqueando el pasillo,
haciendo caso omiso de nosotros, que reclamamos
al chofer por la imprudencia de aquellos pasajeros.
Un joven que viajaba en el primer asiento rió
de tan absurda situación, y dijo que ellos
nos bloqueaban el paso a causa del bloqueo mental
que padecían los cubanos. Una joven mulata,
del otro lado del pasillo, tomó partido
de nuestro lado y se unió a al ruego de
que se nos permitiera pasar al interior del autobús.
Tampoco le hicieron caso.
El inmovilismo es el causante de estos pequeños
incidentes. Si hubiéramos reclamado violentamente
nuestro derecho, aquello hubiera terminado en
cámara húngara. Pero fuimos tolerantes
con la intolerancia y esperamos que los bloqueados
bloqueadores del pasillo del ómnibus descendieran
para sin ellos de por medio, avanzar. El asunto
se repite siempre en los transportes con una sola
puerta de salida.
Cada día aumenta el número de cubanos
que desdeña la idea de que el embargo estadounidense
es el culpable de nuestros males. Y se buscan
dentro de nosotros mismos, las causas de muchas
dificultades.
Un cambio de mentalidad hace falta en todos nosotros.
Adquirir y reflejar nuevas formas de responder
a situaciones emergentes que nos ofrezcan soluciones
más viables, porque las medidas tomadas
hasta ahora no nos conducen a ninguna parte.
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