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POLITICA
Diecisiete personas
Tania Díaz Castro
LA HABANA, julio (www.cubanet.org) - Eran las
nueve de la noche. Como ocurre frecuentemente
en Alamar (reparto costero al este de La Habana),
no había luz. En el silencio de la noche
escuché una voz femenina en los bajos del
edificio donde vivo. Apenas se entendía
lo que hablaba. A continuación unos gritos:
¡Que viva el 26 de julio! ¡Qué
viva Fidel! ¡Qué viva Raúl!
¡Qué viva la revolución socialista!
¡Socialismo o muerte! ¡Patria o muerte!
Acto seguido, un grupo de personas comenzó
a aplaudir y a corear la palabra venceremos. Me
asomé a mi ventana y las conté:
17 personas: mujeres, hombres y niños.
Era el miércoles 25 de julio, víspera
de aniversario 53 del asalto al cuartel Moncada
de Santiago de Cuba.
El Comité de Defensa de la Revolución
-CDR- que organizó el mitin relámpago
se nombra Antonio Briones Montoto, joven cubano
muerto de dos balazos en la cabeza en 1967, cuando
formaba parte de una invasión armada en
la playa de Machurrucuto, Venezuela, combatiendo
contra un gobierno elegido constitucionalmente.
La historia de Briones Montoto se ha divulgado
muchas veces en los medios de comunicación
cubanos. Formó parte del Movimiento 26
de julio, organización que lideraba Fidel
Castro en los años cincuenta del siglo
pasado. Fue novio de Urselia Díaz Báez,
aquella muchacha de 18 años que murió
cuando una bomba que pensaba dejar en los asientos
del teatro América, en Galiano y Concordia
-ese día repleto de público-, explotó
en su cuerpo en septiembre de 1957.
Hoy, el mundo podría considerar a Urselia
y Briones Montoto como terroristas e invasores.
El gobierno cubano los llama héroes caídos
en combate.
El mundo se divide en países pacifistas
y guerreros, en políticos que se apasionan
por la guerra y políticos que quieren la
paz y la prosperidad para sus pueblos.
Cuba ha participado en numerosas guerras fracasadas
en los últimos 48 años. Se le considera,
junto Irán y Siria, entre los países
patrocinadores del terrorismo. En diciembre de
2006 el gobierno protestó ante la negativa
del Consejo de Seguridad de la ONU de permitirle
participar en un debate sobre terrorismo, y en
varias ocasiones fue acusado el país de
ser el "tercer refugio" de miembros
de la organización terrorista vasca ETA
en América Latina. En 2000, el gobierno
se negó a respaldar una condena a ETA en
la X Cumbre Iberoamericana, celebrada en Panamá.
Cada día que pasa más personas
en el mundo rechazan el terrorismo. Me pregunto
si no es esa la causa para que en el edificio
E-22 de la zona 10 de Alamar, donde viven más
de cien personas, solamente 17 dieran vivas a
aquel asalto armado donde murieron decenas de
jóvenes cubanos.
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