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Raúl
Castro anuncia cambios económicos en Cuba, pero
sin soluciones espectaculares
ABC.
España, 26 de julio de 2007.
CAMAGÜEY. Raúl Castro, presidente
provisional de Cuba, reconoció ayer que
la isla no ha superado aún el "periodo
especial", admitió la necesidad de
ajustes "estructurales" para impulsar
la productividad y el desarrollo económico,
y adelantó que se estudia incrementar la
inversión extranjera en el país,
según informa Efe.
En un discurso autocrítico en el que
se refirió a las deficiencias económicas
del sistema, Castro advirtió que "no
habrá soluciones espectaculares. Se necesita
tiempo y sobre todo, trabajar con seriedad y sistematicidad".
La figura del dictador cubano, sin comparecer
en público hace justo un año a causa
de su enfermedad, quedó en un segundo plano
en el discurso de su hermano, centrado más
en los problemas concretos del país que
en los de liderazgo.
Durante un acto organizado en Camagüey
-centro de la isla- en conmemoración del
Día de la Rebeldía Nacional, el
ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias
llamó a los cubanos a trabajar con sentido
"crítico" y superar viejas concepciones
que ya no sirven para resolver los problemas del
país.
Sentido crítico
"Se requiere trabajar en sentido crítico
y creador, sin anquilosamiento ni esquematismos,
nunca creernos que lo que hacemos es perfecto
y no volverlo a revisar", afirmó el
general Castro, presidente provisional desde que
su hermano enfermase hace un año.
Ante más de 100.000 personas, según
los organizadores, advirtió a los cubanos
que tendrán que mantener el esfuerzo y
sacrificio que marcó el periodo especial
en el que se sumió la isla tras la caída
del bloque soviético, porque "no hemos
salido todavía del periodo especial".
En el último año, desde la delegación
de poderes de Fidel Castro, "han sido necesarios
ajustes y prórrogas y no descartamos que
haya que hacer otros en el futuro", apuntó.
Raúl Castro se refirió a uno de
los principales problemas de la población:
los bajos salarios, que no superan los 20 dólares
de media mensual. "Sabemos la tensión
a la que están sometidos los cubanos, especialmente
en la base, donde casi nunca da la cuenta entre
necesidades acumuladas y recursos disponibles",
admitió.
Indisciplina social
El salario, dijo, "es claramente insuficiente
para satisfacer todas las necesidades, por lo
que prácticamente dejó de cumplir
su papel de asegurar el principio socialista de
que cada cual aporte según su capacidad
y reciba según su trabajo". Una situación
que "favoreció manifestaciones de
indisciplina social y tolerancia que resulta difícil
erradicar", reconoció.
La solución pasa por un incremento de
la productividad para aumentar los ingresos, afirmó
el presidente, que hizo especial hincapié
en la urgencia de impulsar el desarrollo agrícola
y la producción industrial. "Estamos
ante el imperativo de hacer producir mas la tierra
(..) con tractores, o con bueyes -afirmó
con rotundidad- "habrá que introducir
los cambios estructurales y de conceptos que resulten
necesarios. Ya se trabaja en esa dirección
y comienzan a apreciarse modestos resultados".
En el capítulo industrial, señaló,
es necesario recuperar la producción nacional
e incorporar nuevos sectores para reducir las
importaciones e incrementar las exportaciones.
En este contexto, explicó que se estudian
las posibilidades de incrementar la inversión
extranjera, con matices. "Siempre que aporte
capital, tecnología o mercado" y "sin
repetir los errores del pasado por ingenuidades
o ignorancia", con "empresarios serios
y sobre bases jurídicas bien definidas,
que preserven el papel del Estado y el predominio
de la propiedad socialista", subrayó.
Raúl Castro, invitó por tercera
vez al Gobierno de los Estados Unidos a resolver
con el diálogo sus diferendos políticos,
pero le advirtió que la isla está
preparada para su defensa y que no habrá
"transición". "La nueva
Administración que surja -en las elecciones
de 2008- tendrá que decidir si mantiene
la absurda, ilegal y fracasada política
contra Cuba o acepta el ramo de olivo que extendimos",
añadió.
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