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SALUD
PUBLICA
¿Rebelión
contra quién?
José Antonio Fornaris, Sindical Press
LA HABANA, julio (www.cubanet.org) - Rebelión
es una página electrónica nacida
en septiembre de 1996, idea de un informático
y un periodista que charlaban en la barra de un
puesto callejero de un barrio popular de Madrid.
No se sabe si las personas que escriben en la
página están en rebelión
contra la tiranía o contra la democracia.
Pero a juzgar por los artículos de opinión
que reproducen los periódicos de la Isla,
parece que la rebelión es contra la democracia.
Uno de esos artículos lo reprodujo el
pasado sábado el periódico Juventud
Rebelde. Su título: El doctor House
frente a Michael Moore, y lo firma Carlos
Martínez. "La serie de éxito
House despide la temporada con un episodio en
el que una pareja de cubanos "se juegan la
vida" en una balsa para que el famoso doctor
diagnostique la enfermedad que sufre la protagonista.
Sicko es el último documental de Michael
Moore, en el que cuenta, entre otros episodios,
el mismo viaje, pero en sentido contrario (y en
avión) que realizan una decena de trabajadores
de los servicios de urgencias que participaron
en las labores de rescate el 11-S para ser tratados
por la sanidad cubana". Eso es lo que si
dicen el primer párrafo del referido artículo.
Y en otra parte de este trabajo del periodista
rebelde Martínez, se lee: "No hay
más información del porqué
los cubanos han cruzado el mar para que los trate
el famoso (incluso en Cuba) Doctor House. Con
toda seguridad muchos espectadores concluirán
que el "dictador" Fidel Castro no les
ha permitido salir "legalmente" de Cuba.
Lo cierto es que los movimientos migratorios entre
Cuba y USA no son diferentes a los de otros países
del sur y del norte".
Hubo un caso cuando se produjo el éxodo
de Mariel en 1980 (125 mil cubanos emigraron),
de un hombre de 70 años que al llegar a
Florida le preguntaron si había salido
de Cuba para vivir en libertad. Su respuesta fue
tajante: "No, yo vine para morir en libertad".
Tal vez las palabras de aquel hombre sirvan para
demostrar que el movimiento migratorio cubano
es diferente al del resto del mundo. A eso hay
que agregar que el veinte por ciento de la población
cubana ha emigrado en menos de cincuenta años,
y que el éxodo está formado por
personas de diferentes edades, raza y sexo. Además,
esa emigración ininterrumpida no existía
antes de 1959.
Durante la época colonial, la deportación
era el segundo castigo en orden de importancia
que se aplicaba a los cubanos. La muerte por fusilamiento
o garrote vil ocupaban el primer lugar a la hora
de aplicar un castigo que las autoridades españolas
consideraban grave.
El cubano no dejaba su tierra. El caso del poeta
José María Heredia es notorio. Se
humilló ante España, pidiendo perdón
para que se le permitiese regresar a Cuba.
En cuanto a los trabajadores del servicio de
urgencias que trajo Michael Moore para que fueran
atendidos por la "sanidad cubana", y
que llegaron en avión, no en balsa, ninguno
se ha quedado en Cuba. Los estadounidenses que
residen en la Isla, salvo excepciones, son los
que están huyendo de la justicia de su
país.
Pero hay algo más. Los extranjeros no
reciben atención médica en los centros
hospitalarios donde se atiende a los cubanos.
Ellos gozan, también en el sector de la
salud, de escandalosos privilegios. El apartheid
en Cuba no sólo es político y turístico;
también se aplica a la salud pública.
Los que culpan a los Estados Unidos de todo lo
que sucede en Cuba, con el propósito de
justificar la continuidad en el poder del mismo
grupo, están al lado de lo dañino,
porque cada día que pasa nuestra nación
se deteriora más.
jofornaris@yahoo.com
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