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POLITICA
Se
cierra una puerta, sólo una puerta
Ana Aguililla Saladrigas
LA HABANA, 11 de julio - Soy la esposa de Francisco
Chaviano González, el preso de conciencia
en Cuba que más años de prisión
ha tenido que cumplir producto de su activismo
a favor de los derechos civiles de nuestro país.
En la recién finalizada 5ta Sesión
del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, nuestra
hija Lizi Chaviano Aguililla presentó testimonio
acerca de los años de encarcelamiento injusto
que ha sufrido su padre Francisco Chaviano y pidió
por la libertad de todos los presos de conciencia
que están guardando prisión en Cuba,
sólo por sus ideas.
Chaviano lleva ya 13 años en cautiverio,
padece de tumor pulmonar y cardiopatía
isquémica.
Infelizmente, también en esta Sesión,
el Consejo decidió dejar sin lugar a la
representante de la Alta Comisionada para los
Derechos Humanos en esta organización,
Christine Chanet, que investigaba las violaciones
en nuestro país.
Para nuestra familia y la de todos los presos
de conciencia que sufren la separación
y a su vez la represión del Estado por
cada protesta, esta acción del Consejo
de Derechos Humanos de la ONU, que coincidió
con la intervención de Lizi Chaviano, constituye
una burla a nuestro dolor.
Con frecuencia tanto arar en el mar durante tantos
años nos parece como si lucháramos
con los Dioses del Olimpo, pero somos cristianos,
contamos con grandes amigos como las ONG "Internacional
Demócrata de Centro" y el "Directorio
Democrático" que hicieron posible
esta intervención en Naciones Unidas, a
quienes agradecemos profundamente su solidaridad.
La razón está de nuestro lado y
nuestra fe nos mantendrá firme en nuestro
batallar hasta la libertad.
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