|
SALUD
PUBLICA
Muerte materna
Yosvani Anzardo Hernández, Jóvenes
sin Censura
HOLGUIN, Cuba - Enero (www.cubanet.org) - "La
estructura del capital intelectual depende de
la información, la inteligencia y el conocimiento".
Eso dice un libro de texto de informática
médica dedicado específicamente
a la bioestadística. Sin dudas, el Ministerio
de Salud Pública en Cuba cuenta con buenos
libros sobre el tema, pues gracias al abnegado
esfuerzo de nuestros estadistas, los índices
de mortalidad materna, como el resto de los índices,
nunca son malos. El fraude comienza en el salón
de parto, donde se cambian las causas de muerte
y se manipulan los números.
Dunia Elena Almenares Millán fue uno
de estos números.
Dunia ingresó en el hospital materno infantil
Hijas de Galicia, ubicado en el municipio habanero
Diez de Octubre, con 43 semanas de embarazo. La
madre informó a los médicos que
su hija no podía parir de forma natural,
pues en un parto anterior sufrió un desgarro
total del útero, que había sido
reconstruido.
Esta información estaba en la historia
clínica, y a pesar de todo, los médicos
hicieron caso omiso de la misma, pues nadie ofreció
pagar la cesárea, por lo que la hicieron
parir naturalmente. El parto ocurrió a
las 10 de la mañana. Alrededor de las 9
de la noche Dunia Elena es trasladada al salón
de posparto con una transfusión de sangre.
¿Por que demoró tanto en el salón
de parto si, según los médicos,
fue normal? El niño estuvo seis días
ingresado, y a pesar de todo, los médicos
insisten en que el parto fue normal.
En el salón de posparto, Dunia dice a
la madre que se desgarró al parir. La atendieron
hasta las 7 de la noche del día siguiente,
sólo los familiares, porque los médicos
del hospital no lo hicieron. A esta hora, y por
la protesta airada de la familia, la suben al
salón para intentar detener la hemorragia y le
practican una histerectomía, falleciendo a las
12 de la noche.
Al frente del equipo médico se encontraba
la doctora Margarita, directora del hospital.
Los hechos ocurrieron el 29 de julio de 2005,
y en la historia clínica resumen que el
niño nació a la 1:50 de la madrugada,
y que sale al salón de posparto a las 2:20.
Hay una enfermera dispuesta a testificar y decir
la verdad.
La diferencia entre este y otros casos radica
en que este fue denunciado ante los dirigentes
provinciales de Salud Pública y se envió
copia de la denuncia al Comité Central
del Partido Comunista. La respuesta fue que lamentaban
lo sucedido.
|