|
AGRICULTURA
Conejos en patios caseros
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba - Enero (www.cubanet.org) -
En Cuba brillan por su ausencia el ganado mayor
y el menor. Ni siquiera del conejo ha podido disponer
la población en su mesa a lo largo de casi
medio siglo.
En 1993, durante el período especial, cuando
todo comenzó a desaparecer -principalmente
los productos alimenticios-, fue reportada una
pandemia del conejo llamada fiebre hemorrágica
viral. Se sacrificaron todas las crías
en las cooperativas agropecuarias de las provincias
Habana y Matanzas.
Como es lo habitual, el régimen culpó
al imperialismo norteamericano de introducir el
virus en el país, a pesar de que la epidemia
se desencadenó en el continente asiático
en 1984, a donde viajaban los cubanos a cumplir
misiones internacionalistas.
Hoy, no son precisamente las cooperativas agrícolas
administradas por el estado las que han iniciado
la cría de conejos, sino familias que,
por su cuenta, logran excelentes ejemplares para
el consumo familiar.
Son muchos los que además de haber dado
un paso al frente criando conejos, son ejemplo
de que, sin necesidad de grandes recursos, cuando
se quiere fomentar la producción de ganado
menor, se logra. Las familias que se ocupan de
la cría de conejos en el municipio Madruga,
provincia Habana, los Martínez, los García
y muchas otras, alcanzaron muchos éxitos,
y hasta la prensa le ha dedicado sus espacios.
El fracaso del régimen se ha probado una
vez más con estos animales de fácil
y numerosa reproducción. Con bejucos de
boniato se pueden obtener buenos ejemplares y
una cría abundante. Aún así,
como en Cuba nunca existió una gran producción
de conejos, no se distribuyó entre la población
a través de la libreta de abastecimiento.
Sólo en algunos restaurantes se ofertaban
variados platos elaborados a base de conejo.
Miembros de una Comisión de la Asamblea
Nacional, creada especialmente para la atención
a la actividad productiva, han visitado los patios
de las casas de numerosas familias que se dedican
en distintas provincias a la cría no sólo
de conejos, sino también de ovejas, corderos
y chivos, y señalan que no se les brinda
la debida atención y ayuda por parte de
los organismos estatales.
Esta comisión recomendó al Ministerio
de Agricultura mejorar la atención al ganado
menor con el fin de ofrecer al pueblo otras opciones
alimenticias.
Mientras el Ministerio de Agricultura asimila
la recomendación de los parlamentarios,
el conejo, llamado Toshtli, convertido por los
aztecas en Dios de la abundancia y la fertilidad,
prefiere nacer y crecer en el patio casero de
sus amos.
|
|
Esta
información ha sido transmitida por teléfono,
ya que el gobierno de Cuba controla el acceso
a Internet.
CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores,
y autoriza la reproducción de este material, siempre
que se le reconozca como fuente.
|