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CULTURA
Pregúntenle a Portillo de la Luz
Luis Cino
LA HABANA, Cuba - Enero (www.cubanet.org) -
Componer buenas canciones no garantiza opinar
con tino y coherencia, aunque algunos se lo sigan
creyendo.
El compositor César Portillo de la Luz,
entrevistado la noche del 27 de diciembre en un
popular programa de la televisión cubana,
pese a sus afirmaciones de ser un hombre lúcido,
dio muestras de soberana e incurable prepotencia
e intolerancia.
Portillo de la Luz, cuyos temas de amor han sido
interpretados por algunos de los mejores cantantes
de Iberoamérica, considera que nadie es
capaz de cantarlos mejor que él. Ni Omara
Portuondo, Elena Burke, Cristina Aguilera o Luis
Miguel. Nadie.
Prefiere vender un Goya antes que un Picasso,
pero presume de poder pagar con sus cuantiosos
derechos de autor. Tan cuantiosos, que ha podido
donar miles de dólares al régimen.
El autor de "Contigo en la distancia",
en plan de "salvador de la cultura cubana",
como otros tantos, se mostró muy disgustado
y preocupado con lo que calificó de "tanta
concomitancia con el movimiento hippie" (¡!)
en la televisión cubana. Al respecto, se
interesó por saber quién monitorea
la programación recreativa de la televisión
cubana.
¡Partió el bate el maestro Portillo!
¿Qué hippies verá él
en la televisión cubana? ¿Habrá
descubierto algún canal televisivo nostálgico
consagrado a Jimmy Hendryx, Jefferson Airplane,
Grateful Dead y Janis Joplin? ¿Confundiría
alguna marcha combatiente con el festival de Woodstock?
¿Acaso en su despiste habrá tomado
por hippie al melenudo ministro Abel Prieto?
¿Será que Portillo está atacado
con la invasión del hip-hop? Digo, por
lo del hip. Reggaeton sí hay bastante en
la TV cubana. Hasta la náusea. A Portillo
no es al único que le da hipo
Portillo de la Luz, de golpe y porrazo, y sin
venir al caso, nos retrotrajo a los oscuros tiempos
de la UMAP y las recogidas policiales que de seguro
él aplaudió con entusiasmo en su
momento. Por suerte, no creo que por su fama le
hayan deparado un sitio en la nueva dirección
colegiada y partidista del país. La nueva
dirigencia tiene demasiados problemas como para
ocuparse de los hippies que tanto preocupan a
Portillo.
Cuando oigo opinar a Portillo de la Luz, me cuesta
imaginar que fue capaz de escribir algo como "Contigo
en la distancia" o "Canción para
un festival". Por suerte, en cuanto al Filin,
sigo prefiriendo a José Antonio Méndez,
"El King".
Hace varios años, Portillo de la Luz dijo
todas las tonterías que se le ocurrieron
en contra de que le erigieran en La Habana una
estatua a John Lennon. En su mente persistía
(y aún persiste) el síndrome de
la prohibición. Ajeno a los intereses políticos
de los gobernantes, dijo que si el Benny no tenía
estatua por qué iba a tenerla el británico
y melenudo John. Casualmente, no reclamó
estatua para Celia Cruz. El César sabe
dónde dice peligro.
Al paso que van las cosas, con tanto hippie y
demasiado hip-hop, Portillo de la Luz tampoco
tendrá estatua. En Cuba se perdona cualquier
cosa, excepto caer pesado. Y Portillo de la Luz,
cuando opina, consigue serlo en demasía.
luicino2004@yahoo.com
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