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RELIGION
El mensaje de los orishas
Lucas Garve, Fundación por la Libertad
de Expresión
LA HABANA, Cuba - Enero (www.cubanet.org) -
Una de las formas de predecir el futuro consiste
en el proceso de adivinación, propio de
muchas culturas.
Particularmente, en la cultura yoruba, los sacerdotes
de Ifá, los babalawos, año tras
año anuncian las predicciones para el siguiente.
Existen tres sistemas adivinatorios: el de Ifá,
que usa el ékuele y los ikines (nuez de
palma o de kola), que sirven para que Orula se
manifieste directamente; el sistema Diloggún
(se utilizan 16 caracoles, pero el santero que
interviene solamente usa 12), y el Obí
(en este sistema utilizan cuatro pedazos de coco
que sirven para dar respuestas simples).
En Cuba, hace unos veinte años, la Comisión
Organizadora de la Letra del Año, encabezada
por los babalawos Guillermo Diago, Víctor
Betancourt y Lázaro Cuesta, que agrupa
a una mayoría de las ramas o familias de
santo de Cuba, según declaran los mencionados
sacerdotes, difunde cada inicio de año
las predicciones que ellos obtuvieron de los orishas
después de una compleja ceremonia presidida
por el babalawo de más edad y el babalawo
más joven, quien saca la letra. El presente
año, según la información
ofrecida por la citada Comisión, el orisha
regente es Ochosí, acompañado de
Oyá.
Ochosí, el cazador y pescador, es uno de
los guerreros; junto con Oggún, el dueño
de los hierros. Ambos se complementan para acabar
con sus presas. Posee dos formas de representación,
la más simple es un arco con una flecha,
y la otra un hombre con un arco. Ochosí
garantiza la comida en las casas y muchos creyentes
de la religión Regla de Ocha lo vinculan
con las posibilidades de escapar de persecuciones
y de la policía.
Según los sacerdotes de Ifá, Ochosí
vino al mundo para proporcionar el alimento a
los humanos. Es necesario acatar sus requerimientos
y tabúes para evitar problemas en los negocios
y huir de la pobreza. Este orisha se emparienta
con San Norberto. En Haití le llaman Sobo,
en Trinidad Tobago se conoce por Ajajá
o Ayakbea; en Brasil como Oxosse, dios de la caza,
fecundador de las cosechas, protector de los cazadores.
En cuanto al orisha acompañante, Oyá,
ella es la diosa del río Níger y
dueña de la puerta del cementerio. Primera
esposa de Shangó, quien la raptó.
La tradición cuenta que el citado río
se formó con las lágrimas derramadas
por ella cuando falleció su amado. También
es guerrera. La tradición dice que acompañó
a Shangó en todas las batallas con sus
dos espadas y lanzando centellas. En Hatí
la nombran Yansán, en Santo Domingo Feribunda
y Oyá, en Brasil es Iansá, diosa
del huracán, y la relacionan con la Virgen
del Carmen, la Candelaria, Santa Teresa de Ávila,
Santa Catalina, Santa Filomena, Santa Rosa y Santa
Bárbara.
Teniendo en cuenta el orisha regente y a su acompañante,
la bandera del año 2007 es mitad azul y
mitad amarilla con ribete morado. Para hacer ebbó
(limpieza ritual) se deberá usar un pollón,
una flecha y una trampa.
Expresan los integrantes de la Comisión
que hay que tener cuidado con las enfermedades
contagiosas, la lepra, los problemas neurológicas,
la garganta, las cuerdas vocales y la impotencia
masculina.
En lo referente a acontecimientos sociales, predicen
grandes epidemias que pueden abarcar territorios
extensos, problemas graves con vecinos, rupturas
de convenios entre países e intervenciones
militares.
Recomiendan prestar mucha atención al mejoramiento
de los sistemas hidráulicos y evitar la
contaminación de las aguas potables y el
tabaquismo. Consolidar el matrimonio mediante
un llamado a la cordura. Tener cuidado y no ser
objetos de delaciones por causa de espionaje,
porque este es un signo de sentencia y confabulaciones
en contra de las personas.
Para ilustrar las anteriores recomendaciones ofrecen
los refranes del signo: Cabeza verde, cabeza hueca.
Cuando hay cabeza el sombrero no se lleva en las
manos. Saco vacío no se para. Inútil
mostrar argollas de oro al que no tiene orejas.
La lengua habla más rápido que lo
que la cabeza piensa.
También anotan que se debe sacrificar un
carnero a Eggún y a Shangó.
En la conferencia de prensa realizada el 2 de
enero, a la que asistió la prensa extranjera
y la independiente, los representantes de la Comisión
Organizadora de la Letra del Año enfatizaron
que era una letra mala. Insistieron en la limpieza
del cuerpo y de las viviendas y calles. Tener
calma, pero no estar confiado, porque es un signo
de gran peligro, donde la responsabilidad con
uno mismo y con los otros es muy importante. Evitar
infectarse con enfermedades contagiosas o enfermedades
adquiridas en hospitales.
Destacaron que por primera vez en la historia
de la letra del año la divinidad regente
es Ochosí. Y dadas las características
del orisha podrá haber mejoras de alimentos
y económicas, pues esta divinidad es la
que sale a buscar alimentos. Insistieron en la
necesidad de aumentar la procedencia y el caudal
cultural personal, pues la persona que es más
culta tiene más posibilidades de salvarse.
Por tener más conocimientos, sabe escuchar
y comprender los peligros que la acechan.
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