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SOCIEDAD
Borrón y prensa nueva
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba - Febrero (www.cubanet.org)
- Así dice una caricatura aparecida en
el periódico cubano Juventud Rebelde de
principios de año, que hace referencia
a la necesidad que tienen nuestros medios de comunicación
de abandonar para siempre el conformismo, la justificación,
la superficialidad, el triunfalismo y la complacencia,
a riesgo -pienso yo- de que se desplome el muro
del régimen totalitario que se nutre de
todo eso y mucho más.
Pero, por otra parte, a pesar de que según
nuestra prensa nacional se propone que el pueblo
se vea reflejado cada vez más en sus páginas,
su realidad y conflictos, el creador de una prensa
manipulada por el gobierno, Fidel Castro, acaba
de recibir, de manos de la Federación Latinoamericana
de Periodistas (FELPA) "una medalla especial
por tu temprana y permanente vocación de
lucha por la verdad ".
¿Cómo entonces por esos mismos días
se organiza un festival de la prensa para recomendar
a los periodistas del patio más apego a
la realidad?
El resultado ha sido aplicar la ley del embudo,
porque como dice un viejo refrán, la soga
se rompe por lo más débil. Hacer
un periodismo que se parezca a nuestro pueblo
es lo que se está haciendo. Veremos por
qué.
Mientras que sólo en la revista Bohemia,
de poca circulación y difícil acceso,
se divulgó sin mencionar nombres que once
ejecutivos de CIMEX fueron condenados a penas
de entre cuatro y veinte años de cárcel
por fraude, corrupción, enriquecimiento
ilícito, proxenetismo, trata de personas
y contrabando, en toda la prensa nacional se ha
venido reflejando en los meses de enero y febrero
los robos y las ilegalidades cometidos por los
ciudadanos.
En primer lugar, se le ha dado amplia cobertura
a la tenencia e instalación de equipos
para el acceso a canales de televisión
extranjera, para lo cual el Ministerio de Informática
y las Comunicaciones dispone de regulaciones de
carácter judicial.
Páginas completas del periódico
Granma han sido dedicadas al robo de angulares
en las redes eléctricas de alta tensión
y la sustracción de conductores, piezas
que, según se dice, sirven para la fabricación
ilegal de ventanas, puertas y cercas.
Hace sólo unos días la prensa publicó
que el Ministerio de Comercio Interior dejó
de ingresar en 2006 más de 185 millones
de pesos por concepto de pérdidas y faltantes,
cifra que se agrega a los 416,9 millones pertenecientes
a años anteriores y por la misma causa.
Para atenuar la palabra robo, señala la
prensa que esto es consecuencia del descontrol
económico y del relajamiento de la moral
de algunos directivos y trabajadores.
Sumémosle a eso que, según datos
oficiales, Cuba posee un 5% de alcohólicos,
mientras que un número mucho mayor ingiere
bebidas alcohólicas de manera frecuente,
lo que se conoce como "grupo de bebedores
de riesgo".
Se divulgan, además, las fotos de los jóvenes
colgados de las puertas y ventanas de los ómnibus
sobrecargados de pasajeros, y los numerosos accidentes
que esta actitud ocasiona. Cualquiera pudiera
preguntarse si las acciones violentas perpetradas
a esos ómnibus por esas mismas personas
se deben a una reacción de protesta ante
las grandes dificultades que sufre el pueblo para
viajar.
¿Y qué pensar de esos 735 mil chóferes
estatales de la capital que burlaron la señal
de pare de los inspectores populares del Transporte
a finales del año pasado, por lo cual se
dejó de trasladar a más de un millón
de pasajeros, según Juventud Rebelde?
Así anda la prensa nacional en Cuba Socialista.
No es la hipocresía algo innato en el ser
humano. Se adquiere desde la cuna y, sobre todo,
en una sociedad llena de mentiras y falsedades.
Ahora la prensa nacional nos quiere advertir sobre
ese peligro.
¡Enhorabuena!
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