| ECONOMIA
Lo básico: poder de intercambio
José Antonio Fornaris, Cuba-Verdad LA HABANA, Cuba - Febrero
(www.cubanet.org) - La delegación en Cuba de la Federación Latinoamericana
de Mujeres Rurales (FLAMUR) intenta desarrollar una campaña en pos de que
en la Isla exista una sola moneda. Por esa razón varias personas han sido
detenidas. En estos momentos en Cuba están vigentes el peso, moneda
que circuló en los inicios de la república, y el peso convertible.
Hasta hace poco también circuló el dólar norteamericano.
Aunque los salarios y las pensiones se pagan en pesos, éstos tienen
poco poder adquisitivo. Mientras que con el peso convertible se tiene acceso a
los comercios donde los artículos se venden en divisa. Son ellos los que
ofertan las mercancías necesarias a la población. En la Isla,
según la Constitución de 1976, la política monetaria es una
atribución que sólo compete a la Asamblea Nacional del Poder Popular
(Parlamento), pero en la práctica fue siempre Fidel Castro quien determinó
esa política. Todos vimos y escuchamos a Castro decretar ante las
cámaras de televisión la suspensión de la circulación
del dólar estadounidense en el territorio nacional. En esa ocasión
tenía a su lado al presidente del Banco Central, Francisco Soberón. Esa
tarde, Castro declaró que la decisión de sacar al dólar de
circulación sólo la conocían hasta ese momento muy pocas
personas. Es decir, era un secreto de estado muy bien guardado. A partir de ese
momento Castro puso en práctica una nueva política monetaria que
devaluaba al dólar en un 20 por ciento. La Asamblea Nacional del
Poder Popular, según lo establecido, es el órgano supremo del estado
que representa y expresa la voluntad del pueblo. ¿Qué hizo el presidente
de esa Asamblea, Ricardo Alarcón, que cobra un salario y goza de los privilegios
de su cargo que paga la nación? Callar y apoyar. Los pesos cubanos
llevan inscrito una leyenda: "Este billete tiene curso legal y fuerza liberatoria
ilimitada para el pago de toda obligación contraída o a cumplir
en el territorio nacional, y constituye una obligación del estado cubano".
Se trata, desde hace años, de una mentira absoluta. Ante este panorama,
no tiene importancia que exista más de una moneda circulando en el país.
Lo que puede ser catalogado de básico es que el dinero que poseen los ciudadanos
tenga valor de intercambio, y que los salarios sirvan para enfrentar el elevado
precio de los artículos de primera necesidad, como los alimentos.
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