|
Biógrafo
del Che: 'queda la duda de por qué la operación'
de La Habana para salvarlo 'fue tan chapucera'
Jon Lee Anderson admitió
que 'era obvio que el Che estaba en aprietos y
en La Habana lo sabían', pero que ambos
habían pactado esa aventura.
Redacción EER. Encuentro
en la Red, 31 de enero de 2007.
El escritor Jon Lee Anderson, que acaba de sacar
al mercado una nueva edición en español
de la biografía del Che, dijo que "sólo
queda la duda de por qué la operación"
para salvar al guerrillero argentino por parte
del gobierno de Fidel Castro "fue tan chapucera",
reportó el diario español El País.
"Lo que montaron los cubanos allí
fue una operación encubierta de un Estado
en otro; cuando las cosas fueron mal, decidieron
limitar los daños; y al final el Che se
quedó solo", señaló
Anderson.
El reportero estadounidense expresó que
"la relación entre Fidel y el Che
no fue la de Stalin con Trotski", y añadió
que "era obvio que el Che estaba en aprietos
y en La Habana lo sabían", pero que
ambos habían pactado esa aventura.
Che Guevara. Una vida revolucionaria, publicada
por el sello Anagrama, saca a flote una imagen
del Che que nada tiene que ver con el pacifismo
que muchos le endilgan. En el libro se constata
la etapa estalinista de un líder que ordenó
ejecuciones sumarísimas y que incomodó
a Castro ante la URSS por su tendencia maoísta.
"Se sentía responsable por los males
de la sociedad; su afán misionero le llevó
a Marx, que hablaba de los desheredados. Iba con
sus libros por el continente en pleno apogeo del
imperialismo de Estados Unidos, que alimentaba
esas desigualdades. Y de ahí salió
todo", afirmó Andersen, quien consultó
220 libros e investigó en nueve países,
en total, cinco años, tres en La Habana.
Según el periodista de The New Yorker,
el momento clave sería su estancia en Guatemala,
en 1953, donde vivió el derrocamientodel
gobierno democrático de Jacobo Arben, auspiciado
por Estados Unidos.
"La indignación social, la rabia,
hizo de gatillo ideológico para él
(
) allí dejó su búsqueda
ideológica y se paró en el peor
momento, con el estalinismo", porque, agregó
Anderson, cuando murió Ernesto Guevara,
en 1967, "estaba madurando ideológicamente;
con el tiempo, se hubiera moderado".
El País reportó que la investigación
de Andersen cambió hasta la fecha de nacimiento
del Che (del 14 de junio de 1928 al 14 de mayo
del mismo año) y permitió en 1997
que se hallaran sus restos, enterrados en la selva
boliviana, a partir de las declaraciones que arrancó
al militar que comandaba la patrulla que le capturó.
El escritor consultó en La Habana archivos
oficiales hasta entonces cerrados y contó
con el apoyo de la viuda del Che, Aleida March.
|