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CARTA DE UNOS PADRES ORGULLOSAMENTE ANGUSTIADOS
AL PUEBLO HISPANOCUBANO Y A TODO AQUEL QUE LE PUEDA
INTERESAR:
Nos presentamos. Somos los padres de MANUEL BENITO DE VALLE RUIZ
y os contamos lo que a continuación se dice: El día
11 del presente mes, y a las 20 horas, aproximadamente, recibimos
una llamada telefónica desde LA HABANA –servicios de
la Embajada- en la que se nos pregunta por el paradero de nuestro
hijo Manuel. Uno, en su extrañeza, mas sin perder la educación,
les contesté (habla el padre) que por lo que yo sabía,
se encontraba, desde hacía una semana, en Madrid. El interlocutor
"buen diplomático" me refiere que nuestro hijo
ha sido detenido/golpeado/retenido/puesto en libertad/se encuentra
bien y … que no saben donde se encuentra. El motivo: haber
participado en una manifestación en contra del apartheid
y la discriminación que sufre el pueblo cubano en su propia
casa.
Hasta aquí, digamos que escuché una explicación
más o menos claroscura; y aquí empieza la "tela
marinera": en un tono altisonante y ciertamente ofensivo me
dicen que nuestro hijo ha hecho uso indebido del pasaporte diplomático,
dado que al haber terminado su trabajo en el ICEX de la Embajada
a finales de octubre debería haber entregado el mencionado
documento. Y aquí amigos, compatriotas la ira de Aquiles
se quedó en mantillas, la rabia noté como me iba desbordando
y le dije que ni sabía, ni me importaba ni, por supuesto,
me interesaba en lo más mínimo el tema del pasaporte;
y que, por el contrario, lo que si quería saber, y mucho
eran estas tres cosas. A saber 1º: si mi hijo estaba vivo 2º.
Si era así si le habían golpeado o torturado y 3º.
Que medidas iban a tomar para preservar su integridad física
y que pudiera salir de la bendita Habana por su propio pie y con
la cabeza alta. El interlocutor notando que ni me amilanaba, ni
me impresionaba en lo más mínimo y, quiero creer que
dándose cuenta de con quien hablaba y la situación
que se traía entre manos pasa a usar un lenguaje más
humano y respetuoso. Eso si, sin dejar de darme "la barrila"
con el tema del pasaporte y añadiendo que por favor si nuestro
hijo se ponía en contacto con nosotros le remitiéramos
a los Servicios de la Embajada donde ellos se encargarían
de todo lo necesario para su segura vuelta a esta su segunda patria
Aclaración pertinente sobre la situación laboral y
legal de nuestro hijo Manuel: Cuando llega destinado a LA HABANA
lo primero que le recomiendan (¿ordenan?) es que no se mezcle,
para nada, con la población y sus tristes circustancias.
Efectivamente mi hijo fue escuchar eso y, nobleza obliga, se mete
de cabeza –nada de lo humano nos es ajeno- en toda la miserable
situación a que les tienen sometidos los dizque progresistas-revolucionarios
y la madre que los parió. Se, por que le conozco y todo aquel
que lo conozca dará fe de lo mismo que desempeñó
su trabajo sin mácula alguna. Termina el trabajo, vuelve
a Sevilla y uno, que tiene dado algún tiro que otro, barrunto
que algo le ha pasado y le tiene preocupado. A partir de aquí,
dejo al amable lector que imagine lo que quiera. Lo que si se, es
que mi hijo se encaloma en La Habana con idea de hacer lo que hizo
y, para que no me lo maten hace uso legal del pasaporte –no
caduca hasta final de diciembre- y le permita hacer lo que hizo.
Os lo juro: mi hijo no es tonto y sus padre, en nuestra segura ingenuidad
nos hacemos la siguiente pregunta: ¿Qué es peor? usar
un documento al que tiene derecho y, aun a riesgo de su vida, le
permite luchar por una causa que el está convencido que es
justa; o, por el contrario valerse de toda la maquinaria diplomática
para APUNTALAR una dictadura tiránica y cruel CON sus propios
hijos y presumir de progresistas y tolerantes; de la nada añadiría
yo.
Perdonad la longitud y dejadme que me despida recordando al gran
Cuco Sánchez: … en esta vida, nomás, nomás
pasamos. VALE
Pd. Manuel cuanto te queremos y añoramos. Que el Buen Dios
guíe tus pasos
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