|
POLITICA
¡Otro congreso de escritores y artistas!
Alega Pesant
LA HABANA, Cuba - Abril (www.cubanet.org) -
Con la imagen de Estaban Lazo planeando sobre
sus cabezas, los miembros de la UNEAC convocaron
el pasado 14 de abril a su séptimo congreso.
Lo que pudiera ser una metáfora, es una
cruda realidad, pues funciona como un triturador
de cristales, al ser Lazo (uno de los ultra conservadores
del secretariado del Partido Comunista) el encargado
de vigilar y cuidar la salud ideológica
de los artistas cubanos. Así lo indicó
cuando llamó la atención, según
el periódico Granma, sobre la necesidad
de articular los debates culturales -de cara al
VII congreso- "dentro del contexto en que
la revolución consolida sus logros y abre
nuevos caminos".
Según Lazo, "no podrá obviarse
de cara al congreso, cómo el estado, dentro
de sus posibilidades, ha respaldado el funcionamiento
de las instituciones culturales, la formación
de instructores de arte y profesionales en diversas
manifestaciones artísticas, la apertura
de nuevos canales de televisión, la multiplicación
y ramificación del sistema editorial y
la proyección de exitosos eventos nacionales
o internacionales, en medio del recrudecimiento
del bloqueo imperialista, los incontables obstáculos
para acceder a las fuentes de financiamiento,
y la escalada de los precios de los productos
e insumos básicos en el mercado mundial".
Esto debió ser lo que lo invitó
a afirmar: "Esta batalla ética a la
que se nos convoca, tiene que animar nuestras
reflexiones. Es más urgente que nunca luchar
contra todas las expresiones de colonialismo cultural
presentes entre nosotros y contra la persistencia
de fenómenos sociales ajenos a nuestros
valores y contrarios a nuestro proyecto socialista".
Para concluir afirmó: "Nuestros propósitos
y nuestros fines, siempre dentro de la revolución,
pasan necesariamente por la defensa de la diversidad,
por el debate de ideas, la franqueza y el rigor
en las discusiones". Lo cual nos recuerda
que cualquier debate dentro del evento seguirá
signado por las "Palabras a los intelectuales",
de 1961.
Desde entonces, y bajo ese titulo, se instituyo
la intolerancia contra los artistas cubanos por
parte del gobierno. El eslogan fue: dentro de
la Revolución todo, fuera de la revolución
nada. Ahora Lazo, insiste en lo mismo: las normativas
no cambian.
Tal vez por eso, en la comisión organizadora
pululan euro descendientes como: Sergio Corrieri,
presidente del ICAP; Abel Prieto, ministro de
Cultura; Miguel Barnet, presidente de la Fundación
Fernando Ortiz; Alpidio Alonso, presidente de
la Asociación Hermanos Saiz, además
de Senel Paz, Pavel Giraud y Alfredo Guevara,
presidente del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano.
En el artículo sobre el tema, el periódico
Juventud Rebelde reconoció la responsabilidad
y entrega del poeta Carlos Martí, al frente
de la UNEAC durante la última década.
Lo cierto es que el actual presidente no fue considerado
para integrar la comisión organizadora.
Carlos Martí fue vice ministro de Cultura
durante 10 años.
El nuevo rector de la UNEAC deberá ser
el presidente del Grupo Ejecutivo de la Comisión
Organizadora, responsabilidad que recae en Sergio
Corrieri, actual presidente del Instituto Cubano
de Amistad con los Pueblos (ICAP) y miembro del
Comité Central del Partido Comunista, quien
perdió hace muchos años la aureola
de intelectual comprometido, para ser considerado
un policía. El ICAP es una entidad del
gobierno con fachada de organización no
gubernamental. Ha sido increpado varias veces
por ser una dependencia del sistema de inteligencia
hacia el exterior.
Más allá de las consideraciones
sobre las personalidades del evento de los escritores
y artistas cubanos, la sorpresiva publicación
de la convocatoria a tres meses de la llamada
revuelta de los emails, y a diez años del
ultimo congreso, puede parecer una respuesta del
régimen a la osadía de los intelectuales,
que juzgaron públicamente la aparición
de algunos ejecutores de los desmanes del poder
contra artistas y escritores durante el llamado
quinquenio gris.
La denominada revuelta de los emails se produjo
en el mes de enero de este año, cuando
un grupo de personalidades de la cultura cubana
se insultó por la presencia de varios censores
en la televisión y pidió explicaciones
al Instituto Cubano de Radio y Televisión
sobre el hecho. La solidaridad entre los rebeldes
se hizo saber a través de correos electrónicos.
Las opiniones vertidas fueron de lado a lado.
Desde la escritora Paquita De Armas, situada en
la extrema izquierda, quien llamó a la
unidad contra el imperialismo; hasta la de Paquito
D´Rivera, situado en la extrema derecha
del espectro, el cual clamaba justicia contra
los opresores.
El asunto se dio por concluido con un pobre respaldo
de la Unión de Escritores y Artistas de
Cuba a los sublevados, una tímida respuesta
del Instituto de Radio y Televisión y el
abrazo de Raúl Castro a Cesar López,
en la inauguración de la Feria del Libro,
luego que el poeta leyera en su discurso inaugural
los nombres de los más famosos escritores
marginados por el poder.
La pregunta es si este VII Congreso se pronunciará
sobre el quinquenio gris; y de qué manera
se revestirá la exclusión que aún
se promueve desde el poder.
Sin embargo, la polémica sólo comienza,
ya que están en juego otros mecanismos
de cara a la transición democrática,
como la sustitución de Abel Prieto, ministro
de Cultura, por Eliades Acosta, director de la
Biblioteca Nacional de Cuba, jefe del Departamento
de Cultura del Comité Central del Partido
Comunista y director de mítines de repudio
contra los demócratas en varias oportunidades.
|