PRENSA INDEPENDIENTE
Abril 19, 2007

CULTURA
Con el mismo compás

Lucas Garve, Fundación por la Libertad de Expresión

LA HABANA, Cuba - Abril (www.cubanet.org) - La música cubana producida por populares orquestas y consumida por el público cubano padece de ciertas fórmulas que la hacen repetitiva en la mayoría de los casos.

Es posible que la primera de las causas sea la comercialización de patrones musicales apreciados por productores más preocupados por vender que por trascender.

Hoy escuchamos arreglos repetitivos, letras de canciones con los mismos tópicos, orquestaciones que no "sorprenden", cantantes que parecen, más que individualidades, coros griegos, porque todos cantan igual.

Al parecer, hay un solo arreglista musical, pues se perdió un tanto la frescura que la diferencia aporta. Este es el resultado de las orquestas bajo "efecto probeta", todas hacen la misma música.

Lo mismo sucede con los vocalistas, entre los que, sin duda, los bemoles andan por las nubes, mientras desdeñan la modulación de la voz que una vez caracterizó a nuestros cantantes. Aterra pensar que un país donde nacieron Olga Guillot, Rita Montaner, Celia Cruz y Elena Burke, hoy no cuente con figuras que las sustituyan.

No quiero decir que se hace mala música popular en Cuba. Por lo contrario, hay excelentes instrumentistas, cantantes capaces de alcanzar varios registros pero, lamentablemente, les falta lo auténtico del concepto, y sin concepto no hay arte.

El problema de las letras de las canciones apunta hacia la pobreza de la expresión fatigada por exceso de consignas. No se habla de otra cosa que no sea lo mismo: política, sexo, pelota y comida. Los cuatro tópicos que agrupan las variables temáticas mayoritarias de las conversaciones de los cubanos hoy en día.

Si desea ir conmigo más allá en el pasado inmediato, constatará que buena culpa del asunto, por una parte, queda en la uniformidad excesiva de la enseñanza que conspira contra la relación fecunda del auto didactismo, y por otro lado, la selección de vías musicales para hacer dinero, la inutilidad de un Instituto de la Música para administrar y corregir lo que el gusto del público y la trascendencia del producto musical en el mercado pueden conseguir.

Por suerte, hay algunos grupos y artistas musicales que no siguen el camino errado del facilismo comercial y, sin dejar de tener en cuenta el mercado, ofrecen un producto de calidad y trascendencia. Marcan el camino el grupo Orishas, premiado con un Grammy, y artistas del calibre del dúo de Gema y Pavel.

Dejar de lado la música de ocasión y poner a trabajar el talento gracias a los conocimientos adquiridos es la solución. En caso de continuar por el mismo camino, solamente se logrará empobrecer un valioso producto cultural cubano y perder el favor del mercado.

 


CubaNet no reclama exclusividad de sus colaboradores, y autoriza la reproducción de este material, siempre que se le reconozca como fuente.


PERIODISTAS EN PRISION

PRENSAS
Independiente
Internacional
Gubernamental
IDIOMAS
Inglés
Francés
Español
SOCIEDAD CIVIL
Cooperativas Agrícolas
Movimiento Sindical
Bibliotecas
DEL LECTOR
Cartas
Opinión
BUSQUEDAS
Archivos
Documentos
Enlaces
CULTURA
Artes Plásticas
El Niño del Pífano
Octavillas sobre La Habana
Fotos de Cuba
CUBANET
Semanario
Quiénes Somos
Informe Anual
Correo Eléctronico

DONACIONES

In Association with Amazon.com
Busque:


CUBANET
145 Madeira Ave, Suite 207
Coral Gables, FL 33134
(305) 774-1887

CONTACTOS
Periodistas
Editores
Webmaster