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OLA
REPRESIVA
"Sabemos que el pueblo está de nuestro lado"
Entrevista a Laura Pollán, Dama de
Blanco
Shelyn Rojas
LA
HABANA, Cuba - Abril (www.cubanet.org) - En el
mes de marzo del año 2003, el gobierno
tomó medidas arbitrarias contra un gran
número de activistas de la creciente sociedad
civil cubana, de los cuales un grupo de 75, entre
periodistas, bibliotecarios y sindicalistas independientes
fueron condenados a largos años de prisión.
Esposas, madres, hermanas y los familiares más
allegados de los presos cambiaron sus delantales
y batas por ropa blanca. Con gladiolos en sus
manos, símbolo del amor, salieron de sus
casas para reclamar la libertad de sus seres queridos.
Acuden todos los domingos a la iglesia Santa
Rita de Casia, en la 5ta avenida de Miramar, en
Ciudad de La Habana. Desfilan por las calles clamando
por la libertad de sus familiares. De esta forma
quedó formado el movimiento Damas de Blanco.
Laura Pollán, Dama de Blanco y esposa
del prisionero de conciencia y periodista independiente
Héctor Maseda, concedió a esta reportera
la siguiente entrevista.
Periodista: El 8 de marzo, a raíz
del cuarto aniversario del encarcelamiento de
los 75, ustedes realizaron varias actividades
pacíficas con el fin de reclamar una vez
su libertad. ¿Qué sintieron las
Damas de Blanco al ver la solidaridad del pueblo?
Laura Pollán: Ese día se
organizó una caminata pacífica por
algunos lugares de la ciudad. Una de las calles
que escogimos fue el bulevar de San Rafael. Íbamos
en fila de dos, quince Damas a cada lado, llevábamos,
como siempre, los gladiolos. Las personas que
nos observaban nos apoyaban y expresaban su apoyo
hacia nosotras.
Después de detenernos frente al busto
del Apóstol José Martí, en
el Parque Central, y demandar la libertad de nuestros
esposos y familiares, las turbas comunistas nos
persiguieron gritando consignas "revolucionarias".
Pero sus gritos no importaban. Sabemos que el
pueblo está de nuestro lado. Será
un acontecimiento que jamás olvidaremos.
P: ¿Qué hacen las Damas
de Blanco para ganarse la atención de la
policía política?
LP: Ellos nos crearon, al arrebatarnos
a nuestros esposos y familiares. Somos el efecto
de su causa. No hacemos nada en contra de las
leyes universales y Dios. Tampoco actos políticos.
No tuvieron en cuenta que detrás de un
buen hombre hay siempre una buena mujer. Si le
salimos mal en su experimento, qué le vamos
a hacer. Nos llaman monstruos, pero en realidad
los monstruos son ellos.
P: Entre ustedes hay practicantes de distintas
religiones. ¿No obstaculiza eso la asistencia
cada domingo a un templo católico?
LP: Todas luchamos por un mismo ideal:
la libertad de nuestros esposos y familiares.
Asistimos a la iglesia, y a pesar de tener distintas
creencias, todas oramos. Al principio se propuso
que la Dama que no deseara entrar a la iglesia
podía esperar en el parque, para la marcha,
pero decidimos estar juntas donde sea. El amor
por nuestros esposos y familiares, razón
suficiente para permanecer unidas, y ante Dios,
que es uno solo, clamar por la libertad de ellos.
P: ¿Cual es su opinión del
silencio del señor Miguel Ángel
Moratinos a sus reclamos?
LP: No quisiera dar una opinión
apresurada. Esperaré quince días.
Si en este plazo liberan a varios de nuestros
presos, y a los 27 que se encuentran encarcelados
lejos de su lugar de residencia, sería
un logro. De lo contrario tomaría este
silencio como un acto hipócrita, muy opuesto
a la solidaridad que nos expresaba el señor
Miguel Ángel Moratinos en sus correos.
Lamentablemente tendría que afirmar que
sería una página oscura en la historia
de las relaciones entre España y Cuba.
P: Si los esposos y familiares de las
Damas de Blanco fueran liberados, ¿Sería
el fin del movimiento?
LP: No, siempre existirán Damas
de Blanco. En todos los gobiernos se cometen injusticias.
Mientras en la isla (en este régimen u
otro) existan injusticias, habrá mujeres
capaces de todo, por amor.
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