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CULTURA
Oxígeno
Odelín Alfonso Torna
LA HABANA, Cuba - Abril (www.cubanet.org) - Para
el buen entendedor, cuatro pasillos, un movimiento
de cintura y luego un deslizamiento de rodillas
por el piso, tiene un sólo sello en la
música popular bailable. ¿Creen
que harían falta los panelistas de "Escriba
y Lea" y el reloj electrónico que
marca las diez oportunidades para entender de
qué personaje se trata?
Estamos hablando del cantante de música
popular Paulo FG.
El pasado 6 de abril el carismático Paulito
fue objeto de una fuerte crítica por el
periodista Michel Hernández en la página
cultural del periódico Granma. Según
Hernández "Paulo está vencido
por el consumismo en varias de sus letras".
De momento recordé aquello de "ese
no es el punto, mami", estribillo de una
de sus canciones, y lo asocié al punto
que trata mi colega oficialista.
Punto, en nuestra farandulera lengua, se traduce
como asunto a tratar, o persona utilizada por
otra para el hazme reír de los otros.
"Aunque busque atenuarla, nada tiene que
ver con la cultura y los valores de nuestra identidad,
cultivados durante años por nuestros artistas",
dice Michel. "El punto eres tú",
termina el estribillo de Paulito y pregunto si
es una de las letras reprobables a las que se
refiere el articulista.
El músico estelar no cuidó su proyección
pública en la fiesta de los jóvenes
comunistas y su aniversario 45, en la Tribuna
Antiimperialista. Evidentemente, la nueva militancia,
con sobre cumplimiento en la entrega de carnés,
prefirió las tonadas de Paulo FG, Los Van
Van y los reguetoneros de Eminencia Clásica.
La gala rompió con la mitificación
de la Nueva Trova, acreedora por años de
estas celebraciones simbólicas. A pesar
de la preferencia, a Paulito "le dieron el
bote por su despelote" y "con la pata
por su recholata", como dice otra de sus
letras, seguramente censurada.
Una orquesta popular bailable que arrastra multitudes,
desalineada de los requerimientos de la cultura
nacional y sus códigos según los
comisarios, siempre es objeto de crítica.
Me atrevo a decir que lo de Pablo FG viene de
atrás.
Si rebobinamos el asunto, la cosa parte desde
un programa televisivo de corte musical censurado:
"El Expreso", conducido por Jorge Martínez.
La boda de Jorge fue televisada bajo su propia
conducción y en su propio espacio en TV.
Entre los invitados estuvo un amigo de todos los
cubanos bailadores y no bailadores: Paulo FG.
Posteriormente, el 11 de febrero del año
en curso, reaparece Pablito en "La noche
favorita", programa musical de los domingos.
Esta vez el carismático artista estaba
acompañado del cantante de la agrupación
Guarapo. El dúo ocasional interpretó
"Oxígeno", tema de Willy Chirino
que alcanzó popularidad en los años
90.
El parametraje se extiende hasta la música
popular bailable, falta de oxigenación
por más de cuatro décadas. Es obvio
que muchos cantantes hayan hecho las maletas y
hoy radiquen, triunfantes o no, en el exilio.
El verdadero consumismo está en quienes
dominan con hoz y martillo la música tradicional
cubana, aunque critiquen la timba y el reggeton
y se cuiden de exhibir cadenas de oro.
Muchos de nuestros músicos desertores
partieron de una tarima, de la que se sirvieron
patrocinadores extranjeros de mayor o menor rango.
Por ejemplo, Isaac Delgado, exponente de la música
cubana, fue satanizado y expulsado de la radio
y la televisión. ¿Por qué
sus discos aún se venden en las tiendas
recaudadoras de divisas (TRD)?
De momento, debemos conformarnos con bailables
preparados por las organizaciones de masas, para
las masas. Es la única variante asequible
para los jóvenes, siempre y cuando se acuerden
de algunas efemérides revolucionarias.
Le aseguro a Michel que con Paulito todo va ir
chévere. De hecho, además de ser
el sofocador de la salsa, es la mismísima
especulación de La Habana. Ya lo dice en
otro de sus estribillos "yo sé que
no vamos ya nada a cambiar, la felicidad no se
pudo lograr". Aunque de amor se trate, por
favor, oxígeno para el casino y sus pasillos,
lo necesitamos.
odelinalfonso@yahoo.com
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