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ECONOMIA
El cáncer de los cubanos
Juan Carlos Linares Balmaseda
LA HABANA, Cuba - Abril (www.cubanet.org) - Pese
a la irrefutable tesis de que el tabaquismo y
el alcoholismo acrecientan los índices
globales de enfermedades cancerosas y fallecimientos,
en Cuba las estadísticas esconden un dato
cardinal: la pésima calidad del tabaco
y del alcohol que consume un sector mayoritario
de la población.
Desde que el actual gobierno asumió la
dirección del país en 1959, ha sido
una política económica rectora dividir
la producción nacional en rubro exportable
y en consumo interno. Hacia el rubro exportable
se reservan los productos de mejor calidad, y
hacia al consumo interno se destina el remanente
productivo, correspondiente a la porción
más tóxica de dicha producción
nacional.
A la red de comercio interior llegan, además
del tabaco y el cigarrillo manufacturados con
materia prima de rechazo, y el ron de tercera
categoría, frutas pasadas de tiempo, el
azúcar menos refinado, las confituras,
y un sinnúmero de otros productos. Incluso
se venden determinadas producciones nacionales
en el mercado externo para adquirir en ese mismo
mercado otros productos de igual tipo en detrimento
de precio y calidad, con destino al consumo interno.
Dicha política económica no se
censura en la prensa oficial, pero su incidencia
negativa en el terreno de la salud pública
es obvia. El Centro de Ensayos Clínico
y de Quimioterapia del Instituto Nacional de Oncología
y Radiobiología (INOR) de Cuba, cuantificó
en fecha reciente que de cada 100 mil cubanos,
mueren de cáncer 171.5. Cifra superior
en uno por ciento a la de 2005.
Las estadísticas del INOR pasan por alto
la deplorable calidad de vida, las carencias materiales,
los bajos ingresos, la insuficiente alimentación,
y la calamidad que representa varios millones
de cubanos fumando y bebiendo.
Admite este centro que "el presupuesto dedicado
a la Oncología -solo para adquirir medicamentos-
se ha triplicado, y relaciona el alcoholismo y
el tabaquismo como los dos grandes problemas sociales
y de salud, que están contribuyendo a una
mayor incidencia del cáncer".
Las tiendas que operan en moneda convertible
son cada vez menos una opción para la mayoría,
debido a los altos precios de los productos que
allí se venden, en relación con
el salario promedio, que no excede el medio dólar
diario. Los precios del mercado negro continúan
siendo la mejor opción, a riesgo de poner
en peligro la salud cuando se consume un determinado
alimento elaborado al margen de reglamentaciones
y controles sanitarios.
La incidencia de cáncer va en aumento.
Existen provincias en el país en que los
tumores malignos constituyen la primera causa
de muerte, por encima de las enfermedades cardiovasculares,
cerebro vasculares y los accidentes del tránsito.
"Ya el cáncer de pulmón es
la primera causa de muerte no sólo entre
los hombres, también en las mujeres",
aseveró la Institución. "En
2002 murieron más de 4 mil cubanos de cáncer".
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