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POLITICA
El gobierno tiene miedo
Juan González Febles
LA HABANA, Cuba - Abril (www.cubanet.org) -
El gobierno tiene miedo. Yo también. Sucede
que si el gobierno se atemoriza pierde el control.
Como temen, existen situaciones que se van de
sus manos y les obligan, cada vez con mayor frecuencia,
a violar leyes impuestas por ellos mismos.
Como ya no gana uno para sustos, Granma publicó
que en la Sección de Intereses de Estados
Unidos en La Habana (SINA), convertían
a periodistas independientes en agentes de inteligencia.
Como el régimen de Fidel Castro tiene la
mala maña de reprimir, encarcelar y fusilarlo
todo, saquen ustedes sus propias conclusiones.
Suceden cosas inusuales. A la policía política
le da por hacer acopio de medios de trabajo y
dinero de los periodistas independientes. Usan
como pretexto que fueron facilitados por los odiados
yanquis. En su imaginario, todos debemos compartir
los sentimientos antinorteamericanos de la familia
gobernante.
Por otra parte, el gobierno apoya con dinero,
viajes a Cuba, etc., a organizaciones radicadas
en los Estados Unidos y otros lugares más
o menos iluminados del mundo. Estos grupos, personas
y asociaciones no sufren acoso, persecución
ni hostilidad de ninguna índole. Nadie
se toma el trabajo de investigar sus fuentes de
financiamiento. A nadie parece importarle de qué
y cómo viven los compañeros de viaje
a lo largo del mundo. No importa que sean pastores,
activistas, impostores, locutores o académicos.
Los hay desde profesores de universidades floridanas,
pasando por religiosos, pensadores y activistas
de todo tipo y pelaje. Todos solidarios con la
dictadura de los hermanos Castro. Ana Belén,
la Red Avispa, la cíber-familia de Rebelión
e Insurgentes y malanga y su puesto de viandas.
Todos de fiesta con el dinerito del petróleo
y una tierrita de la reserva del Comandante.
Todo parece indicar que las valientes Damas de
Blanco ganan escaños de popularidad tanto
dentro como fuera de Cuba. Las señoras
se han convertido en un auténtico dolor
de cabeza para el gobierno. Existen opiniones
de mucho peso que las tienen en cuenta para proponerlas
al premio Nobel de la Paz 2007.
En esto de ganarse problemas con mujeres, los
nazis tuvieron una experiencia aleccionadora.
Las mujeres alemanas -arias según dictamen
del Reich-, casadas a la sazón con judíos,
organizaron en plena Segunda Guerra Mundial un
movimiento con algunas características
semejantes a nuestras Damas de Blanco.
Sus maridos fueron arrestados y confinados en
una cárcel de Berlín. Su único
delito: ser judíos. La cárcel estaba
en la Calle de las Rosas. Esas esposas, madres,
etc., se apostaron día tras día
frente a la cárcel para saber de sus seres
queridos y exigir su liberación.
No hubo SS que se atreviera a disparar contra
ellas. Los nazis no encontraron espacio para atentar
de forma directa contra mujeres desarmadas. Por
supuesto, se trataba de alemanas legítimas.
Era como disparar contra sus madres, esposas e
hijas. No hubo quien se atreviera a dar la orden
y tampoco quien se aprestara a cumplirla. Los
judíos, al fin, fueron liberados.
El régimen tiene miedo. Se mueve entre
antenas para TV por satélite, cibernautas
clandestinos, emisoras de radio indiscretas, opositores,
bibliotecarios independientes, periodistas, y
para completar, Damas de Blanco. A los periodistas,
con un poco de imaginación y mucha mala
fe, se les acusa de "agentes de inteligencia".
Bueno, quizás haya alguien que lo crea.
Pero, ¿y los demás? ¿Y después?
Entonces, ¿qué hacer con las antenas
y la TV promovidas por el pueblo? ¿Qué
hacer para qué la gente no oiga y no lea
lo que no debe, en la habitación más
reservada? ¿Cómo lidiar con mujeres
que se arman con gladiolos y piden libertad? ¿Cómo
gobernar insistiendo en que la gente no respire?
El gobierno tiene miedo y esto es muy preocupante.
Si se asustan, pueden matar.
jgonzafeb@yahoo.com
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