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CULTURA
Por no estar ska(chado)
Luis Cino
LA HABANA, Cuba - Abril (www.cubanet.org) -
Cuando usted vio la película "El Benny",
la voz que cantaba las canciones del Bárbaro
del Ritmo, créalo o no, no era la de Benny
Moré. Tampoco lo acompañaba su Banda
Gigante.
Los arreglos y los timbres de las orquestaciones
fueron actualizados para los oídos de hoy.
La voz de Benny la puso Juan Manuel Villa Carbonell.
Lo hizo terriblemente bien, pero no tuvo que esforzarse
mucho. Más de la mitad de su vida la pasó
imitando al Benny por los bares y cualquier esquina
de Santiago de Cuba.
Villa cantaba entre una pena y la próxima.
Púgil por necesidad y perdedor por obligación.
Por un dólar, o par de ellos los días
de más suerte, posando para la cámara
de algún turista al que no le interesaban
demasiado sus tristezas. Auxiliado por tres tragos
y su guitarra, cantando de dolor y perdón,
y de amores fugaces, hasta que alguien le pedía
que no volviera a cantar esa canción que
le hacía daño.
Al Benny Villa, borracho y siempre pobre, no le
hacían daño. No más del imprescindible.
Y ése no mata, salva. Las canciones del
Bárbaro lo ayudaron a no morir de hambre,
pesares y tanto alcohol.
Pero he aquí que a Benny Villa lo descubrieron
para la película y luego, como en un cuento
de hadas, lo volvieron a descubrir. El productor
Peter Scott y el cantante Natty Bo, ambos británicos,
enfrascados en un proyecto para fundir las músicas
de Jamaica y Cuba, se lo encontraron, cantando
acompañado por su tres, en un bar santiaguero.
Creyeron sentir que su voz atravesaba las paredes.
La noticia es que ahora Juan Villa, el de Las
Yaguas, es Benny Billy, canta ska, hace giras
por Europa y pone a bailar multitudes de Londres
a Tokio.
Benny Billy nunca había oído el
ska, un ritmo sincopado jamaicano que fue muy
popular a finales de los años 50. Tampoco
sabe de fusiones, pero Scott y Natty Bo no tuvieron
que explicarle mucho, sólo convencerlo
de que la cosa era en serio, que no "iban
a sacarle el kilo y dejarlo en eso", como
acostumbran hacer los productores extranjeros
en sus leoninos contratos con los músicos
cubanos.
Scott y Natty Bo querían que en su grupo,
que nombraron Ska Cubano hubiera también
son, cumbia y Rhythm and Blues. Lo hay, de todo
eso y más. Todo bien batido y con DJ. Ska
Cubano va por su segundo disco. Benny Billy hace
lo que siempre hizo: poner la voz. Musicalidad
le sobra, y necesidad también, para cantar
ska o lo que sea. Dirá como su maestro
y guía espiritual: que elijan ellos lo
que canta él.
Y cantará de todo, man -que dicen que ahora
el tipo está aprendiendo
inglés-, ¡de todo, brother!, por
no estar ska(chado) again, Benny, el Billy, canta
anything.
Hay una preocupación por Santiago, de Las
Yaguas a Enramada, y de la Trocha al Tivolí,
donde, por cierto, siguen sin conocer el ska.
La duda de sus paisanos es si volverá alguna
vez, siquiera de vacaciones (el bigote bien arreglado,
vestido con ropas nuevas y bebiendo whisky a la
roca, el Benny Billy) a cantar por los bares y
las esquinas de Santiago.
De cualquier modo, en Santiago, cuando oigan las
canciones del otro Benny, el grande, el único,
no tendrán más remedio que acordarse
de Benny Billy cuando aún no cantaba ska.
luicino2004@yahoo.com
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