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POLITICA
El cuartico está igualito
Oscar Mario González
LA HABANA, Cuba - Agosto (www.cubanet.org) -
El gobierno interino de Raúl Castro, que
ya pasó del año, sigue suscitando
expectativas entre algunos estudiosos de la realidad
cubana.
Personalmente no observo, en lo que mi vista
logra abarcar y mi mente reflexionar, ningún
motivo que conduzca al optimismo. A ningún
nivel.
Por acá abajo el individuo sigue haciendo
maromas en la cuerda floja del "invento"
y el mercado negro, como única forma de
subsistir. Sustrayendo todo lo que puede de los
predios estatales para "ir tirando"
hasta que Dios quiera. Totalmente alejado de cualquier
preocupación política; indiferente
a la convalecencia del Comandante. Sin importarle
si vive o muere o si el diablo o el Espíritu
Santo le quieren dar vida eterna, siempre que
no sea en La Isla o en cualquiera de sus cayos
o isletas adyacentes.
Por el medio, en ese mundo de gerentes, directores,
coroneles o algún que otro general, la
vida no da muestras de alteración. Lejos
de los rigores de la guagua y prescindiendo de
la libreta de racionamiento, los más, no
dejan de anhelar un cambio siempre que lo inicien
y ejecuten otros pues el asunto tiene sus riesgos
y el no está para meterse en la "candela".
Definitivamente, y tal como andan las cosas, a
él no le va mal. Eso sí, está
preparado para ser los primeros si es que se forma
la "cambiadera". Algunos prefieren que
todo siga igual por aquello de que "más
vale malo conocido que bueno por conocer".
Los de arriba, a los que sólo se les ve
por la televisión y por el periódico
Granma, aseguran que el régimen es de por
vida, esté o no el Comandante. Que primero
se hundirá la Isla antes que soltar el
jamón. Que esto es socialismo o muerte,
y al que no le guste que aguante porque hasta
los purgantes están racionados por el tarjetón
(especie de libreta que raciona algunos medicamentos).
Claro que no hay que tomar muy a pecho la cuestión,
pues en política suele estar bien distante
el dicho del hecho, lo que se siente y lo que
se consiente.
En lo personal creo que Cuba está abocada
a cambios importantes en su configuración
política y económica, como pilares
de la dinámica social. Mas ello, a mi entender,
no será posible mientras respire el Comandante.
Entre el temor que provoca su figura y la tozudez
de tres o cuatro impedirán cualquier cambio.
Por el momento, se tomarán algunas medidas
para paliar en algo la crisis económica
que vive el país, que como en otras ocasiones
parece tocar fondo. Ello no será lo que
el país requiere, pero es lo que están
dispuestos a conceder los amos de la nación.
Será poco, pero es más que nada.
Lo fatal sería que la postergación
de los cambios necesarios hicieran terminar la
cuestión la como la "Fiesta del Guatao",
es decir, en un baño de sangre. Dios quiera
que no.
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