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LABORALES
Ideas para el cambio
Reinaldo Cosano Alén, Sindical Press
LA HABANA, Cuba - Agosto (www.cubanet.org) -
Con el título general "Historicidad,
proyectos e ideas", circula un compendio
de seis artículos relacionados con el sindicalismo
independiente, la realidad socio política
laboral cubana y la necesidad de cambios estructurales
democráticos en Cuba, de la autoría
de Carmelo Díaz Fernández, prisionero
de conciencia con licencia extra penal por problemas
de salud, condenado a 16 años de prisión.
En el primer artículo Díaz Fernández
expone la historia y programa del gremio independiente
Unión Sindical Cristiana de Cuba, que él
fundó en 1995, y del que es secretario
general.
En una de las partes, referida a la fundación
de USCC, dice: "El propósito es dar
a conocer a los trabajadores cubanos todos los
derechos laborales y sindicales que son violados
sistemáticamente por el régimen
imperante en Cuba".
Luego relaciona un plan de trabajo de la USCC
en defensa de esos derechos, y continúa
diciendo: "El movimiento obrero independiente
en Cuba se encuentra prohibido por mandato legal,
en abierta violación del Convenio 87 de
la Organización Internacional del Trabajo
(OIT), que establece el derecho de los trabajadores
a constituir las asociaciones que estimen convenientes.
El gobierno cubano es signatario de este convenio.
En la proyección programática de
ese sindicato no oficialista está defender
los intereses sociales, culturales y religiosos,
económicos y familiares de los trabajadores
cubanos; garantizar los derechos laborales, justa
remuneración y condiciones de empleo en
un ambiente de seguridad y salubridad, garantizar
el derecho a la promoción laboral, mejores
salarios y la capacitación laboral sin
previos requisitos políticos e ideológicos.
Son propósitos de la USCC "sentar
las bases para un futuro reconocimiento legal,
fomentar la capacitación de todos sus miembros
a través de conferencias y censos sindicales,
denunciar los actos violatorios de los derechos
laborales por cualquier medio nacional y extranjero".
Carmelo Díaz hace distinción entre
una etapa de transición democrática,
el momento del cambio y posición después
de los cambios.
En el momento del cambio y en su continuación
del proceso democrático, la USCC propone
el irrestricto respeto a los derechos humanos,
ciudadanos y laborales, y el completo pluralismo
pacífico de instituciones e individuos
para expresar ideas, opiniones y organismos en
grupos, y que "la libertad se considere una
condición inseparable de la persona humana
y no se interprete como un privilegio legalmente
concedido", sin pasar por alto que sin democracia
no es posible el desarrollo, y este es imposible
alcanzarlo sin una auténtica democracia".
Dice el secretario general de la USCC: "Cuba
necesita ser salvada y corresponde al movimiento
sindical independiente, y a otras instituciones
democráticas encontrar una solución.
El gobierno no está dando ningún
paso que se asemeje a nuestro proyecto, porque
está inmerso en una campaña de batallas
y revanchas. La actitud gubernamental es obsoleta,
no es propia de sistemas democráticos y
progresistas".
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