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SOCIEDAD
La burocracia y su absurdo
Tania Díaz Castro
LA HABANA, agosto (www.cubanet.org) - Más
que incomodarme, siempre me he divertido con ciertas
preguntas que emanan de la burocracia, pertenezcan
o no al socialismo. Voy a recordar dos: En 2000
solicité en la Oficina de Intereses de
Estados Unidos en La Habana una visa para visitar
a mi hijo que vive en Miami desde 1989. Entre
las muchas preguntas que me hizo el señor
cónsul estaba la siguiente:
-¿Cuándo esté usted en
Miami piensa quedarse?
Sin pensarlo le respondí:
-Con todos mis respetos, señor cónsul,
pero desde aquí no puedo saber qué
pensaré cuando esté en Miami.
Seguramente por esa razón me negó
el permiso para viajar y me quedé sin poder
visitar a mi hijo y mis nietos. Nunca más
he vuelto a solicitar una entrevista en esa sede.
Imagino que me dirían lo mismo.
Otra pregunta absurda fue la que me hicieron
ayer en mi propia casa. Llegó la inspectora
de la Dirección Municipal de la Vivienda
de Habana del Este, porque estoy en trámites
de permutar mi vivienda y una las preguntas que
aparecían en la planilla era:
-¿Piensa usted emigrar en el plazo de
cuatro años?
Quedé perpleja. ¿Cómo podría
yo saber qué sucederá en el plazo
no sólo de cuatro años, sino hasta
de una semana?
Por poner otro ejemplo, en enero de 1972, si
alguien me hubiera preguntado cuándo yo
viajaría al Japón, me hubiera muerto
de risa. Sin embargo, al mes siguiente, por esas
sorpresas que tiene la vida, exactamente el 14
de febrero, viajé a la tierra del sol naciente.
Con una sonrisa de oreja a oreja, le respondí
a la inspectora de la Vivienda:
-No pienso emigrar. Quiero quedarme en Cuba
para ver el final. Pero sinceramente, si usted
me pregunta qué ocurrirá dentro
de una hora aquí donde estamos sentadas
usted y yo, no podría responderle. La gente
puede morir en cuestiones de segundos.
Ella me respondió con una cierta sonrisa
y me aclaró que se trataba de preguntas
de rutina. La burocracia es así -pensé.
Sin embargo, para ser justos, permutar una en
Cuba no es tan difícil como hace algún
tiempo. En febrero de 2006, por ejemplo, se suprimieron
27 trámites burocráticos relacionados
con la legalidad de las casas, cambios de vivienda,
permisos de construcción, etc. La medida,
anunciada en la prensa, comprende la eliminación
de varios documentos que durante más de
cuatro décadas requerían de largos
meses para su tramitación.
Hoy, por suerte, los trámites de permuta
se han reducido a siete documentos, aunque las
preguntas absurdas acerca del futuro continúan.
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