|
Castro
entra en la campaña electoral de EE.UU. con críticas
a Hillary y Obama
Yahoo!
News.
La Habana, 28 ago (EFE).- El convaleciente líder
cubano, Fidel Castro, ha entrado de lleno en la
campaña electoral estadounidense con críticas
a los precandidatos demócratas Hillary
Clinton y Barack Obama por sus demandas de democracia
para Cuba.
En medio de insistentes rumores sobre un supuesto
agravamiento de su estado de salud, Castro, de
81 años y apartado del poder desde hace
13 meses por una grave enfermedad intestinal,
arremete hoy contra el sistema electoral norteamericano
y critica la utilización de los votos del
estado de Florida, donde se concentra la mayor
colonia anticastrista.
El jefe de la revolución critica a Hillary
Clinton, a la que se refiere como "heredera
de Clinton" (su esposo, el ex presidente
Bill Clinton), y a Obama en un artículo
titulado "La sumisión a la política
imperial", donde el único que sale
bien parado es el ex presidente James Carter (1977-1981).
"Hoy se habla de que un ticket al parecer
invencible podría crearse con el binomio
Hillary presidente y Obama vice. Ambos se sienten
en el deber sagrado de exigir un gobierno democrático
en Cuba. No están haciendo política;
están jugando a las barajas un domingo
por la tarde", afirma Castro.
El comentario del líder cubano se produce
en un momento en que "los precandidatos están
enfrascados en la aventura de la Florida",
cuyos votos pueden ser decisivos en la contienda
electoral como lo fueron durante la elección,
fraudulenta según Castro, del actual presidente,
el republicano George W. Bush.
El tema de Cuba irrumpió con fuerza en
la campaña estadounidense la pasada semana,
cuando Barack Obama criticó la política
de Bush y abogó por flexibilizar las restricciones
de viajes y el envío de remesas sin perder
de vista la posibilidad de "negociar una
apertura democrática" con un gobierno
posterior a Fidel Castro.
Hillary Clinton, por su parte, se ha mostrado
partidaria de no emprender ningún cambio
significativo sobre las restricciones de viajes
mientras se mantenga el actual régimen
en la isla.
Castro, que en casi medio siglo en el poder en
Cuba ha visto desfilar a 10 presidentes por la
Casa Blanca, descalifica a Bush y no deja en muy
buen lugar a Clinton en su artículo, en
el que asegura que Carter fue el único
que "por motivos ético-religiosos
no fue cómplice del brutal terrorismo contra
Cuba".
También hace una excepción con
Gerald Ford (1974-1977), a quien se refiere como
un "presidente simbólico" después
de sustituir a Richard Nixon tras el escándalo
Watergate, porque "prohibió el empleo
de funcionarios de Estados Unidos para asesinar
a dirigentes cubanos".
Carter, el único ex presidente estadounidense
que ha visitado Cuba, en mayo de 2002, pactó
con La Habana la creación de Oficinas de
Intereses en las capitales de ambos países
y promovió un acuerdo sobre límites
jurisdiccionales marítimos.
James Carter, recuerda Castro, se ofreció
también para buscar una solución
al conflicto bilateral surgido tras la crisis
de los balseros de 1994, pero, afirma el líder
cubano, Clinton prefirió buscar la ayuda
en el entonces presidente de México, Carlos
Salinas de Gortari.
Aunque Castro reconoce que el ex presidente demócrata
fue "amistoso e inteligente", no le
perdona que apoyara la Ley Helms Burton, que endureció
el embargo impuesto contra la isla en 1962, tras
el derribo de dos avionetas de la organización
anticastrista Hermanos al Rescate (1996).
No es la primera vez que Cuba se convierte en
un tema polémico en la campaña presidencial
de Estados Unidos y tampoco es la primera vez
que Fidel Castro irrumpe en el proceso con críticas
al sistema o descalificaciones contra los candidatos.
Desde que llegó al poder, en enero de
1959, Castro ha denunciado sin descanso los "planes
anexionistas" estadounidenses.
"Nadie se haga la menor ilusión de
que el imperio, que lleva en sí los genes
de su propia destrucción, negociará
con Cuba", afirmó en otro artículo
el pasado 1 de agosto, apenas unos días
después de el presidente en funciones,
su hermano, el general Raúl Castro, tendiera
una rama de olivo al gobierno que sustituya al
de George W. Bush.
|