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DE CUBA El
Nuevo Herald
Jueza rechaza argumento clave contra el padre
de niña cubana
Carol Marbin Miller, The Miami
Herald. 28 de agosto de 2007.
Una jueza de casos de familia desestimó
ayer una pieza clave del caso del estado de la
Florida contra un padre cubano que trata de recuperar
la patria potestad de su hija de 4 años:
la alegación de que su deseo de criarla,
aunque la menor ''ya ha establecido una relación
fuerte'' con su familia sustituta, representa
abuso infantil.
La jueza de circuito Jeri B. Cohen, una veterana
de 16 años, desestimó la alegación
contra Rafael Izquierdo, el padre la niña
de pelo cobrizo en el centro de una contenciosa
batalla de custodia que abarca ambos lados del
Estrecho de la Florida.
'Con frecuencia tenemos situaciones como ésa.
Uno de los padres dice: 'Yo entiendo que puede
haberse establecido alguna relación, pero
yo quiero tener a mi hija. Yo quiero a mi hija.
Voy a luchar por mi hija'. Eso es básicamente
lo que usted está [diciendo]. Si un padre
o una madre hacen eso, constituye una posibilidad
de abuso'', dijo la jueza. "Nunca he visto
nada igual a lo largo de todos los años
que llevo viendo casos de dependencia''.
La decisión de la jueza deja en pie dos
alegaciones en la petición de dependencia
del estado contra Izquierdo, pero la jueza dejó
pocas dudas de que ninguna de las dos le parecen
apropiadas: que Izquierdo abandonó a su
hija al permitirle que viniera a Estados Unidos
y no enviarle postales de cumpleaños o
dinero después que llegó a Estados
Unidos.
''Con todo lo que usted cuenta, incluso si saca
un conejo de un sombrero, no veo cómo''
el estado puede probar que Izquierdo tuvo el propósito
de abandonar a su hija, le dijo la jueza a Rebecca
Kapusta, abogada del Departamento de Niños
y Familias (DCF).
''Con todo lo que he visto hasta ahora, aquí
no hay abandono. Se lo digo por lo claro: no lo
veo. No llega al nivel necesario en un tribunal'',
agregó Cohen. "No creo que [el caso
suyo] cumple las normas jurídicas''.
En una señal de su frustración
con el equipo jurídico del DCF, Cohen exhortó
a los abogados a estudiar cuidadosamente otra
vez el caso, algo que ha repetido con frecuencia
en las audiencias semanales.
''Ustedes necesitan prestar atención a
lo que les digo'', dijo Cohen mirando a Kapusta
y a los otros dos abogados que representan al
DCF. "Necesitan ser honestos con ustedes
mismos... ¿O están ustedes tan empecinados
porque son abogados y empleados del estado, ¿están
en el pueblo y no ven las casas?''
El caso se centra en el destino de una niña
que quedó bajo la custodia del DFC en diciembre
del 2005 después que su madre, Elena Pérez,
llamó al 911 buscando asistencia debido
a la depresión.
El juicio se fijó para comenzar ayer,
pero los abogados se pasaron la jornada alegando
mociones.
El abogado de Izquierdo, Ira Kurzban, alegó
que el caso del DCF, contenido en una petición
para declarar a Izquierdo no capacitado para criar
a su hija, debe desestimarse antes que el estado
comience a presentar pruebas contra Izquierdo,
un agricultor y pescador cubano.
La abogada Kapusta exhortó con fuerza
a la jueza a que le permitiera proceder y sacara
su conclusión después que el estado
haya presentado su caso.
''Usted tiene que escuchar las pruebas del caso
antes de decidir'', le dijo Kapusta. ''Tenemos
el derecho de seguir adelante con el caso, su
señoría'', agregó. La desestimación
de la alegación de ''posible abuso'' presentada
por el estado --que Izquierdo no cumple los requisitos
para criar debidamente a su hija porque no le
interesa que el sacarla del hogar de sus padres
sustitutos la afectaría-- dio al traste
con lo que hasta esta semana era la piedra angular
del caso del DCF.
Durante varios meses, los abogados del DCF, un
guardián y dos sicólogos nombrados
por el tribunal, han estudiado en detalle varias
visitas de Izquierdo y su hija. Los dos sicólogos,
Miguel Firpi y Julio Vigil, han advertido varias
veces que la pequeña no ha establecido
una relación fuerte con su padre.
La menor vive con Joe y María Cubas, la
familia sustituta de Coral Gables que la ha criado
durante los últimos 18 meses. Joe Cubas
le ha expresado a Cohen que él y su esposa
desean criar a la niña, posición
que el DCF apoya.
Firpi dijo que la niña lloró durante
buena parte de una visita la semana pasada porque
Izquierdo se negó a permitirle que llamara
por teléfono a los Cubas. Firpi dijo que
la menor también se quejó de que
Izquierdo usó una mala palabra para describir
a Cubas.
El estado alega que la menor tiene una relación
muy fuerte con la familia Cubas. La niña,
dijo Kapusta, "puede sufrir un abuso severo
si la separan de su padre sustituto y de su hermano.
Según todo lo que se conoce, los padres
[sustitutos] le ofrecen un hogar con amor a esta
niña''.
Kurzban criticó duramente al estado por
sugerir que un padre debe perder a su hija por
querer criarla.
''Buscar la reunificación con un menor
no debe verse como abuso en potencia'', dijo Kurzban.
"Si se considera de esa manera, pondría
fin a todo el sistema de dependencia''.
Kurzban dijo que era risible la alegación
del estado en el sentido de que Izquierdo abandonó
a su hija por no haberle enviado dinero a Estados
Unidos. El estado, expresó, alegó
que Izquierdo tenía "$8,000 en el
banco''.
En realidad querían decir pesos cubanos,
explicó Kurzban, lo que equivale a unos
400 dólares, dinero que no podía
enviarle debido a las relaciones entre Cuba y
Estados Unidos.
En reacción a otra alegación del
estado, Kurzban dijo: "[Izquierdo] no le
envió tarjetas de cumpleaños y regalos...
¿Dicen eso en serio?''
cmarbin@MiamiHerald.com
Exiliado cubano es condenado por acumular
un arsenal
The Associated Press, 28 de agosto
de 2007.
RIVERSIDE, California, EE.UU. -- Un exiliado
cubano quien dijo haber acumulado más de
1.500 pistolas y otras armas en su casa como parte
de un plan encaminado a derrocar a Fidel Castro
fue condenado a más de cinco años
en una prisión federal, a pesar de los
pedidos de clemencia de sus abogados.
Robert Ferro, de 64 años, también
fue multado con 75.000 dólares en una audiencia
celebrada el lunes ante la juez federal Virginia
A. Phillips. Ferro se declaró culpable
de un solo cargo de acopio de armas a principios
de este año después de que presuntamente
señaló que estaba guardando armas
con el conocimiento de la Brigada Alfa 66, un
grupo paramilitar con sede en la Florida que durante
décadas ha planeado derrocar al presidente
cubano.
Un vocero de la Brigada Alfa 66 negó que
Ferro fuera integrante de esa organización.
La policía, que registró en abril
del 2006 la casa de Ferro descubrió 35
ametralladoras, 130 silenciadores, una granada
de mano, un lanzador de cohetes y 89.000 tiros
útiles ocultos en muros falsos, detrás
de libreros falsos y de cuartos ocultos.
A Ferro, un oficial retirado de las Fuerzas Especiales
del Ejército de Estados Unidos, se le había
prohibido poseer armas debido a que fue hallado
culpable de poseer explosivos que tenía
ocultos en una granja avícola en Pomona.
Las autoridades federales indicaron que Ferro
dirigía un campo de entrenamiento para
mexicanos y que buscaban derrocar a Castro cuando
descubrieron 2,3 kilogramos (cinco libras) de
explosivos plásticos C-4.
Los abogados actuales de Ferro solicitaron que
su cliente fuera condenado a menos de dos años
de cárcel debido a su diabetes y a problemas
cardíacos.
En un documento que presentaron al juez, los
abogados indicaron que Ferro podría morir
en los próximos años debido a su
delicado estado de salud.
Asimismo, argumentaron que Ferro era un coleccionista
de armas y que por lo menos 30 de ellas en su
arsenal eran "claramente antigüedades".
El abogado de Ferro, Christopher D. Johnson,
no respondió de inmediato a un mensaje
que se le dejó en su oficina.
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