| POLITICA
El imperio ruso
Aleaga Pesant LA HABANA, agosto (www.cubanet.org) - La ortodoxia
comunista criolla está feliz del resurgimiento del belicismo ruso, destapado
durante este año, con la instalación de sistemas de mísiles
antiaéreos de nueva generación, la presentación de nuevos
mísiles portadores nucleares y modernos aviones de combate en la feria
del aire de Moscú. A tal punto está feliz que adelantó
a través de su "Mesa Redonda", el reinicio de la Guerra Fría,
más por el entusiasmo de entrar nuevamente en la polémica de los
ejes que justificaría internacionalmente a la dictadura que por la comprensión
real de la necesidad de los equilibrios de fuerza para la paz. El belicismo
ruso, impulsado por los altos ingresos obtenidos debido a los precios del petróleo
en el mercado mundial, y por la estabilidad que produce la dictadura que impone
el Presidente Vladimir Putin, revive los sueños de gran potencia que desde
tiempos de Catalina la Grande e Iván el Terrible, tiene ese país,
y reanima las esperanzas de los ortodoxos caribeños de caer nuevamente
en el sistema bipolar de relaciones internacionales. Señal de ello
es la amplia cobertura de tintes triunfalistas de los noticiarios gubernamentales
sobre las informaciones que llegan de Moscú o sus alrededores, montando
un entramado gacetillero propio de antes de la caída del "muro". El
nuevo imperio ruso, a diferencia del que sucumbió en febrero de 1917 y
del soviético, parece mucho más pragmático y menos dispuesto
a sostener colonias como lo hizo con Cuba durante la segunda mitad del siglo XX.
Se basa más en la filosofía de Mark Hanna y su vinculación
a los intereses económicos. Más bien, la nueva clase política
rusa quiere negociar con países con abultadas chequeras, como Venezuela
a quien le ha vendido armamento por cerca de 3 mil millones de dólares
en los últimos tres años o hacer maniobras militares con la China,
que está en sus fronteras. Como todo imperio que se reconoce a sí
mismo, Rusia amenaza a sus vecinos, como hizo recientemente con Chequia, a través
de una declaración oficial; al Reino Unido, contra el cual aviones de combate
rusos montaron una provocación en el Mar del Norte; o a Georgia, que fue
impactada por un misil disparado desde un reactor ruso. Ya antes, los "súbditos"
de Putín, masacraron a la población chechena, amenazaron y presionaron
a naciones independientes como Ucrania y a Letonia y sus "servicios de inteligencia",
se vieron envueltos en el envenenamiento de personalidades en el extranjero.
Los toques de tambores imperiales le vienen de maravilla a la ortodoxia comunista
de la isla que seguramente se preparara para celebrar el 90 aniversario de la
Revolución de Octubre, esperando la visita de alguna delegación
militar de alto nivel, aunque los rusos les miren con desdén, por ineficientes
y parcialmente responsables de la bancarrota económica que acabó
con su socialismo. |