| PRISIONES
Ex -miembro de la policía política en peligro
LA HABANA, 28 de agosto (Leonel Alberto Pérez Belette / www.cubanet.org)
- El actual representante en esta capital del Partido Social Demócrata
(PSD) Raúl Borges Álvarez, organización dirigida por el líder
opositor Vladimiro Roca Antúnez, denunció la grave situación
y las presiones por las que atraviesa su hijo, Ernesto Borges Pérez en
la prisión. Ernesto Borges Pérez cumple una sanción
de 30 años de cárcel por el presunto delito de espionaje. En principio,
la fiscalía pedía la pena de muerte y gracias a la presión
internacional no le fue aplicada. Su sentencia fue dictada el 17 de julio de 1998
por un tribunal militar. Ernesto Borges Pérez era capitán
del departamento número uno de la policía política del régimen,
y lo condenaron por el presunto delito de revelar información que las autoridades
consideraban sensible. El padre de Ernesto, ya retirado, se convirtió
en opositor al gobierno y comenzó a luchar incansablemente por la excarcelación
de su hijo. Borges padre ha manifestado recientemente su temor por la salud,
e incluso la integridad física de su hijo, el cual podría iniciar
una huelga de hambre sin retroceso -plantado- en protesta por las condiciones
en que se encuentra y las presiones a las que está sometido por las autoridades
en el área especial de la prisión de Guanajay, provincia La Habana,
considerada una extensión de la tristemente célebre y terrible sede
de la policía política, Villa Maristas. Ernesto Borges padece
de asma y otras patologías crónicas como gastritis, faringitis y
dermatitis; muchas de las cuales han sido adquiridas durante los nueve años
que lleva en prisión. Una huelga de hambre empeoraría su situación
de salud y pondría en riesgo su vida. La huelga también podría
ser motivada por las restricciones que sufre Borges Pérez, al cual se le
impide la comunicación con su pequeña hija que reside en Canadá
y se le censura la correspondencia con su familia en la Isla. De hecho ha pasado
la mayor parte de su condena en solitario. Hay que sumar a lo anterior que
las autoridades, producto de la época de lluvia y la consecuente proliferación
de vectores, fumigan con productos tóxicos que agravan aún más
los padecimientos del reo. Su padre y otros familiares han enviado cartas
al Partido Comunista y al Consejo de Estado sin que hayan recibido respuesta alguna.
Se entrevistaron con el director del penal, teniente coronel Peña y el
oficial de control interno, quien llegó a amenazar de muerte al prisionero.
Le dijo que aún cuando existiese un cambio en el país el no viviría
para contarlo; sugiriendo una supuesta planificación gubernamental de asesinatos
selectivos de producirse una crisis. Según la ley militar Borges
podría salir en libertad condicional al cumplir un tercio de su condena;
en este caso diez años. El padre de Ernesto duda que eso suceda y aclara
que ni siquiera cuenta con un buen abogado. Casi todos los abogados contactados
se han negado a aceptar el caso. |