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HISTORIA
¿Quién tiró la primera piedra?
Tania Díaz Castro
LA HABANA, agosto (www.cubanet.org) - La historia
que rodea a la primera zafra azucarera después
del triunfo revolucionario de 1959 está
repleta de datos erróneos y malas interpretaciones.
Se ha repetido hasta la saciedad que fueron los
norteamericanos los que dejaron a Cuba colgada
de la brocha respeto a la cuota que adquiría
Estados Unidos, y que fue la Unión Soviética
la que nos salvó de la catástrofe
económica.
Un libro publicado en 1983 por la Editora Política,
titulado 22 años de Revolución,
cronología, y que ignoro por qué
no se ha vuelto a editar, aclara todo lo ocurrido
entre los años 1959 y 1961 respecto a la
compra de azúcar cubano.
El 13 de octubre de 1960 se publicó en
la Gaceta Oficial la ley mediante la cual se nacionalizaban
empresas cubanas y extranjeras, incluyendo los
centrales azucareros, la compañía
de teléfonos y de electricidad, la United
Fruit, y propiedades particulares de ciudadanos
norteamericanos que nunca han sido indemnizados.
El 1ro de octubre de 1960 el gobierno cubano
le vende a la URSS 330 mil toneladas de azúcar.
Cuatro meses después, el 13 de febrero
de 1961, firman el vice-primer ministro soviético
Anastas Mikoyan y Jefe Fidel Castro el primer
convenio comercial entre ambos países.
Es 2 de julio de 1960 que el presidente de Estados
Unidos Dwight David Eisenhower, firma una ley
mediante la cual queda suspendida la compra de
azúcar a Cuba y el 2 de enero del siguiente
año Estados Unidos decide romper sus relaciones
con la Isla.
En los primeros días de enero de 1961,
cuando los diplomáticos de Estados Unidos
regresaban a su país tras el rompimiento
de relaciones, el comandante Raúl Castro,
ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias,
dijo ante una multitud que se había destruido
el mito de que sin los yanquis los cubanos nos
íbamos a morir de hambre. Unos meses después,
el 19 de marzo de 1962, se implantaba la libreta
de abastecimientos, que continúa vigente.
¿Quién, en esta historia, tiró
la primera piedra? De acuerdo a la cronología
que nos brinda este viejo ejemplar de la Editora
Política de Cuba, saque usted sus propias
conclusiones.
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