|
HISTORIA
Recordar siempre es bueno
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba - Agosto (www.cubanet.org) -
Enero de 1959 es una fecha trascendental para
la historia de Cuba. El dictador Fulgencio Batista
huye del país y otro dictador, Fidel Castro,
asciende al poder.
Un hecho ocurrido a los quince días de
llegar el líder guerrillero a La Habana
nos llama la atención: la visita que realizó
el 23 de enero a Venezuela, su primer viaje fuera
de la isla. Según un amplio reportaje escrito
por el destacado escritor Lisandro Otero y Agustín
Alles, enviados especiales, publicado en la Revista
Bohemia el 1ro. de febrero de 1959, Castro fue
recibido por más de treinta mil personas
e importantes hombres de gobierno. Allí
conoció también por esos días
al poeta Pablo Neruda.
Al llegar a Caracas y ante una multitud que
se congregó en la Plaza del Silencio, el
líder cubano expresó: "He sentido
más emoción que en La Habana. En
Cuba agradecían la liberación con
las manifestaciones, pero de Venezuela sólo
hemos recibido favores y nunca hemos prestado
un servicio".
¿En aquellos momentos ya habría
pasado por su mente qué tipo de servicio
prestaría a Venezuela Fidel Castro?
Por esos días, Rómulo Betancourt
tomó posesión de su cargo como presidente
de Venezuela. El guerrillero cubano lo visitó
en su residencia de Marítmar, donde charlaron
durante dos horas.
En sus discursos, el líder cubano exhortó
al pueblo de Venezuela a mantener la unidad política,
como única garantía para evitar
los golpes militares. Sin embargo, años
después, Hugo Chávez encabezó
un golpe militar contra Carlos Andrés Pérez,
presidente constitucional.
También por aquellos días, de
visita en la Cámara de Diputados de Venezuela,
y en compañía de Rafael Caldera,
Fidel Castro volvió a mencionar la ayuda
que tal vez ya tenía pensado prestar a
ese país: "Vine a ofrecerles ayuda,
ustedes que tanto nos ayudaron". La ayuda
que prestó el líder caribeño
fue enviar grupos de cubanos armados a las costas
de Venezuela con el propósito de derrocar,
es bueno aclararlo, a un gobierno elegido democráticamente
en 1964, Raúl León. Un hombre que
en su juventud había sufrido prisión
política y un largo exilio, tuvo que hacerle
frente a los guerrilleros de las Fuerzas Armadas
de Liberación Nacional -FALN-, que el propio
gobierno de Fidel Castro adiestró en La
Habana y luego ayudó con hombres, armas
y dinero.
El 8 de mayo de 1967 cayó combatiendo
en la playa de Machurrucuto, Venezuela, el cubano
Antonio Briones Montoto, con apenas 27 años.
Unos días después, el Comité
Central del Partido Comunista de Cuba emitió
un comunicado en el que proclaman. "Nuestro
Partido y nuestro pueblo se solidarizan profundamente
con el gesto altruista, revolucionario, internacionalista
y heroico de Antonio Briones Montoto".
Por último, en el Aula Magna de la Universidad
de Caracas, Castro exclamó: "Estas
montañas que rodean la ciudad son una garantía
de la libertad. Si aquí trata de entronizarse
un dictador, los estudiantes venezolanos deben
lanzarse a las montañas.¨
El presidente vitalicio cubano fue sincero.
Se refería a dictadores de derecha, no
de izquierda como su alumno más aventajado,
Hugo Chávez Frías, hoy presidente
vitalicio de Venezuela y quien recientemente ha
visto desfilar por las calles de Caracas a miles
de estudiantes opositores a su gobierno. ¡Cuidado
y no se lancen pronto a las montañas!
|