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EDUCACION
De la universidad popularizada a la vulgarización
de la enseñanza
Marcelo Jiménez Jiménez, Jóvenes
sin Censura
HOLGUIN, Cuba - Septiembre (www.cubanet.org)
- Probado está que las buenas intenciones
no bastan. La campaña de universalización
de la enseñanza en Cuba así lo demuestra.
Tal proceso es una ofensa a la esencia misma del
alma mater.
Hay factores visiblemente localizados para afirmarlo.
Uno de ellos es el ejército de trabajadores
sociales que, salido del grado intermedio de bachillerato,
engrosa las filas universitarias sin un mínimo
de rigor docente.
Otro factor es la pésima infraestructura
material en la mayoría de las sedes universitarias
municipales, pues si en los llamados centros de
altos estudios existen dificultades con los laboratorios
y locales para la docencia, aquí se han
empleado las destartaladas secundarias básicas,
se han revivido albergues cañeros y otros
locales ya en desuso total.
Por su parte, la caracterización de más
peso cae en el cuerpo de improvisados profesores
e instructores, encargados de acompañar
a los nuevos estudiantes universitarios en la
loca carrera nacional hacia la meta del país
más culto del mundo.
Ahora que faltan sólo tres años
para la primera gran graduación, si pasamos
a las aulas podemos ver a profesores que no pueden
reprobar alumnos a causa de una orden superior
que ya todos sabemos; alumnos con deficiente preparación
por la falta de rigor existente; y ese claustro
educacional que, además de haber nacido
manco por el decreto estatal, se está convirtiendo
en ciego ante un salario supuestamente alto y
ascendente, si mantiene la promoción, que
el ministerio de Educación exige, espera,
y ordena.
Las lamentaciones a coro no se escucharán
ahora, sino cuando dejemos que pedagogos resultantes
de aquella generación que optó por
callar ante la disyuntiva de la vulgaridad por
excelencia educacional eduquen a nuestros hijos.
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