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CULTURA
La Polo sentencia al mediodía
Lucas Garve, Fundación por la Libertad
de Expresión
LA HABANA, Cuba - Septiembre (www.cubanet.org)
- La "antena" abrió una puerta
alternativa a los cubanos. La "antena"
no es otra cosa que la denominación que
dieron los cubanos a las emisiones de televisión
por cable que clandestinamente disfrutan muchos
telespectadores en la capital cubana y en algunas
ciudades del interior.
"Tener la antena", "salió
por la antena", "está en la antena",
significa ya un estatus social, aunque sea, por
ahora, emergente. El servicio cuesta unos 10 a
15 chavitos. El gusto de los cubanos se inclina
mayoritariamente hacia las telenovelas. Luego
los top shows estilo Cristina, Laura y Judith.
También gozan del favor de los espectadores,
según los dueños de bancos de alquiler
de vídeos, programas como Ver para creer
y Al rojo vivo.
Sin embargo, esos programas están siendo
desbancados por "Caso cerrado", en los
que la Dra. Ana María Polo atiende las
demandas presentadas en numerosos y dramáticos
casos.
En todos ellos, se tratan conflictos humanos,
y en muchos se abordan temas considerados tabúes.
Y no es que a los telespectadores cubanos les
guste regodearse con los conflictos de los demás.
En casi todos, las aleccionadoras sentencias de
la Dra. Polo al cerrar un caso, satisfacen más
a los telespectadores cubanos que una aburrida
"descarga" política en una emisión
nacional.
Morbo aparte, creo que lo que complace más
son las explicaciones que ofrece la conductora
con cada sentencia, así como las indagaciones
que realiza mediante preguntas para abordar lo
conflictivo del asunto y llegar a cortar el nudo
gordiano del problema que se trata, a veces incluso
con el testimonio de otros protagonistas o algún
especialista.
De Ana María Polo se oye hablar ahora
mismo en Cuba como de alguien muy conocido. Hace
unos días escuché, mientras esperaba
la salida de una pizza en un paladar, a tres clientes
que comentaban detrás de mí, positivamente,
la solución a varios casos. Llegaron hasta
a añorar un programa similar en la isla,
donde hay tantos conflictos que resolver. Existen
bancos de alquiler de vídeos donde por
5 pesos puede alquilarse un cassette de tres horas
con algunos "Caso Cerrado".
En el mes de agosto en el Granma se insistía
en la prohibición de instalar antenas clandestinas
para captar las señales de la TV de Miami,
y amenazaba con multas de varios miles de pesos
a los transgresores. Una señora adicta
a la TV de allá, me confesó: "Bueno,
que sea lo que sea, él que no se arriesga
no gana; yo la sigo viendo, y que me quiten lo
bailao".
¿Hará falta una Dra. Polo para
cerrar con un golpe de mazo tantos conflictos
que agobian al cubano? La cuestión es que
la imagen es un consejero más poderoso
que cualquier otra cosa. La Polo es más
conocida hoy en Cuba que muchos opositores destacados.
Simplemente, ellos "no están en la
antena", por el momento.
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