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ECOLOGIA
Hoy Colón no diría lo mismo
Liannis Meriño Aguilera
HOLGUÍN, Cuba, septiembre ( www.cubanet.org)
- Fue en la nororiental provincia de Holguín
donde Cristóbal Colón aclamó,
asombrado por la belleza del lugar: "Esta
es la tierra más hermosa que ojos humanos
hayan visto".
Si hoy Colón volviera a desembarcar en
nuestras playas, estoy segura que no diría
lo mismo.
Aunque queden algunos rastros de su extraordinaria
belleza -cautivando a turistas y residentes por
igual- la costa del litoral norte holguinero ha
sido despojada de su vegetación autóctona,
refugio a miles de especies de la flora cubana.
Con el derrumbe de campo socialista soviético
el régimen comunista imperante en la Isla
se vio obligado a buscar salidas para mantener
respirando a su obstinado sistema, abriéndole
las puertas a la explotación del turismo.
Así, para los hijos de esta tierra, los
balnearios se han convertido en lugares de recuerdos,
sueños y centros de represión, observando
a la vez, como extranjeros resultan privilegiados
al disfrutar libremente de sus encantos.
Las playas más visitadas son Guarda la
Vaca, Esmeralda (antigua Estero Ciego) y Pesquero,
patrocinadas por las firmas Cubanacán,
Gaviota, dependencias de la FAR (Fuerzas Armadas
Revolucionarias) y Sol Melia, reconocida firma
hotelera española.
Durante el verano es la época del año
cuando los nacionales mayormente la frecuentan,
pero cuando esto acontece, son tantas las insatisfacciones
al visitar estas bendiciones de la madre naturaleza,
que los bañistas cuentas cientos de historias
desagradables que asombran a quienes las escuchan.
En este año las autoridades duplicaron
el número de agentes policiales, que dispersados
por todas las zonas de baños evitaban cualquier
contacto cubano-extranjero que pudiera existir.
Y los que se atrevían a relacionarse con
los turistas eran golpeados, detenidos, multados
y varios fueron puestos a disposición de
los tribunales para ser procesados por el supuesto
delito de peligrosidad social.
Todas las ofertas existentes eran, y actualmente
son, en pesos convertibles cubanos, donde sólo
la minoría puede tener acceso a las golosinas
y los souvenirs. Aquellos grupos de personas,
llamativos por la cantidad de integrantes y que
permanecian varios días en actividades
recreativas en familia, tienen que hacerlo en
playas pequeñas, distantes de la zona de
disfrute para turistas extranjeros.
En playa Esmeralda y Pesquero los controles
y la vigilancia a los bañistas nacionales
resulta extraordinario, existiendo zonas vedadas
para los cubanos, al ser sede de lujosos hoteles
de la firma Gaviota.
El gobierno no facilitó transporte para
el acceso a ninguna de las playas. Los que asistieron
fue por medios particulares o arrendados a altos
precios. La reducción de las áreas
de playas en estas zonas puede traer efectos fatales,
ya que para fabricar estas instalaciones hoteleras
se arrebató a la naturaleza grandes porciones
de arena, como el caso del hotel Las Brisas, en
Guarda la Vaca.
Prestigiosos poetas han hecho alusión
en sus obras a estas lindas playas, pero el gobierno
comunista, sólo pensando en los beneficios
económicos, se olvida de la importancia
que tiene preservar y cuidar el paraíso
natural, que son las playas ubicadas en el norte
holguinero.
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