|
SOCIEDAD
Una oveja negra busca donde pastar
Cecilia Domínguez Ichazo, Jóvenes
sin Censura
HOLGUIN, Cuba - Septiembre (www.cubanet.org)
- "Que somos la oveja negra", así
se autodenominan los habitantes del poblado de
Palmarito de Cauto, en la provincia Santiago de
Cuba. La metáfora comparativa es la resultante
del conjunto de voces que se ha abierto a la verdad.
Voces que pretenden apagar al costo que sea necesario,
pero los pobladores de Palmarito de Cauto reciben
al viajero con su peculiar alegría, a pesar
de que el aire que respiran es de absolutamente
de desolación y cansancio.
El hombre se hace más humano dentro de
sí mismo. Palmarito de Cauto se ha convertido,
para los funcionarios del Partido Comunista, y
del gobierno de esta provincia, en un arca llena
de perdidos. Los jóvenes sobre todo, porque
huyen de sus propias frustraciones, entre botellas
y cajas de cigarrillos Criollas, Populares o lo
que puedan fabricar.
Como comentó una señora anciana
de ojos tristes, "no hay nada y cada vez
somos más". Y no era para menos. A
duras penas tratan de mantener un policlínico,
al estilo de casa de socorro, que nada en la suciedad
y el deterioro. De igual forma sólo existe
un punto de venta, engendro que fue colocado para
satisfacer las primeras necesidades, pienso en
aseo personal diario.
Pero este punto es surtido pocas veces en el
año y en cantidades ínfimas. "Dependemos
de Mella", dijo un hombre. Música
de la peor, poquísimas ofertas económicas,
proyectos de reanimación en cero.
Por encima de estas molestias, los habitantes
reciben al visitante con la alegría que
los diferencia y los caracteriza, pero dicha alegría
es la única arma que poseen para defenderse
del desprecio del que han hecho alarde los gobernantes
y partidos de su localidad.
Esta alegría es su modo de marcar signos
de libertad, que fuera dado por voces, como de
los hermanos Ferrer (José Daniel y Luis
Enrique), y otros, cuando la oveja era blanca
y le sobraba el pasto.
|