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SOCIEDAD
Parche y remiendo, una zafra anunciada
Marcelo Jiménez Jiménez, Jóvenes
sin Censura
HOLGUIN, Cuba - Septiembre (www.cubanet.org)
- Es tiempo de zafra, el pueblo huele a melao
y las sirenas de las locomotoras no dejan de ulular.
Es un mes cualquiera, entre enero y abril. Es
un año cualquiera de la década del
80 del siglo pasado. Un grupo de hombres y mujeres
y hasta jóvenes que se lanzan buscando
la ubicación emulativa del complejo agroindustrial
enclavado en el lugar en que viven. Unos se alegran,
otros quedan impasibles, como sucede siempre.
Que la zafra vaya bien puede traer como consecuencia
una fiesta de mucha cerveza, comidas al por mayor
y otras menudencias con las que los administradores
provinciales premiaban a los pueblerinos de los
macizos cañeros.
La escena que acaba de pasar por sus ojos, era
una de las más comunes en los tiempos antes
mencionados. Después, vino la debacle y
la decepción y los reubicados y hasta la
nada
después, vino la nada.
Por sólo citar algunos nombres, las fábricas
de azúcar Uruguay, Brasil y Urbano Noris
eran de las más sonadas por su capacidad
de molida, con la asistencia salida de los resultados
anunciados y que jamás nadie tuvo derecho
a constatar, pero por medida histórica;
¡de que molían, lo hacían!
Echando un vistazo a la página Web del
periódico Ahora de la oriental Holguín,
podemos saber que su plan de molida no supera
las medias históricas más bajas.
Pero más alarmante es que como este otrora
"gigante azucarero" no estaba en el
plan de molida de los venideros tres años,
sus siete calderas fueron desmontadas. A sólo
cuatro meses del inicio de la venidera zafra tienen
sólo una y a medio montar, según
una fuente anónima. De los tres "panden"
de molida, uno está totalmente desecho
y el otro fue vendido a Venezuela, país
al que han viajado algunos de los más experimentados
técnicos. En la actualidad está
en mantenimiento el "panden" conocido
como "el checo", porque el mismo fue
instalado por especialistas de esa nación
europea.
Un vistazo entre líneas a las informaciones
que ofrecen los noticiarios de distintos medios
de la provincia deja ver el retraso de la siembra
de caña para la cosecha de 2007, que se
encuentra al 78 % de su plan previsto. Situación
ésta nada halagüeña y más
si sabemos, por voz propia de su director, el
Ingeniero Roberto Cabrera, que se necesitan tres
años para recobrar los antiguos volúmenes
de caña.
Hasta aquí se podría pensar en
la frialdad de algunas cifras y promedios, pero
el caos aflora cuando se analiza que es una fábrica
azucarera con un menguado parque de descontinuadas
locomotoras PGM 8, pocas y en desuso, casi fuera
de servicio. Para algunos trabajadores consultados,
la promesa de alcanzar altos volúmenes
en la producción de caña no pasa
de ser una promesa vana. Leyendo entre líneas
-y hasta sobre líneas- podemos reconocer
"la promesa vana" al ver cómo
el Primer Secretario del Partido Comunista en
la provincia, Díaz Canel, ha ido de fábrica
en fábrica y de batey en batey, proponiéndoles
"por las buenas siempre" a sus "aguerridos
obreros" que dediquen el cumplimiento de
la zafra a aquel que nadie sabe, pero que los
avisados ya saben: al mandante en jefe y así
será, al parecer, con las manos levantadas
en señal de triunfo y con las caras lúcidas
de los que dejarán el pellejo entre los
rastros de la melaza, con las anunciadas subidas
de precios en el mercado mundial.
Pero una cosa piensa el cliente y otra el bodeguero.
Como los refranes funcionan como resorte de la
más antigua filosofía popular, esta
vez ya han anunciado un numeroso ejército
de voluntarios, el ejército que han de
engrosar con las Brigadas Universitarias de Trabajo
Social traducido a las hordas de jóvenes
desempleados dispuestos a fungir como trabajadores
sociales y activistas del primer tinglado de toque
a arrebato. Para una zafra así aparecerán
recursos de fuerzas especiales como ya han prometido.
Lo harán, como siempre lo hacen, al costo
de muchos, al costo de todos si es preciso, porque
no se ven igualmente proporcionados los resultados
para los trabajadores, es decir, que no se traduce
igual y así funciona el proverbio latino
- que el perro no sigue al amo, que el amo no
paga al perro, por lo que vigila y ladra. De manera
que cada quien sabe qué cuchillo sirve
para su garganta, los directivos lo han dicho:
"Esta zafra será un reto". Ojalá
y el melao no se convierta en acíbar y
que haya buen parche para cuando aparezca el chichón.
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