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HISTORIA
Memoria histórica en La Habana
Juan González Febles
LA HABANA, Cuba - Octubre (www.cubanet.org) -
Tres materiales producidos por el Instituto de
la Memoria Histórica Cubana Contra El Totalitarismo
de Miami ya están entre nosotros: Las Torturas
de Castro, Yo los vi partir y Tributo a papá.
Con una carga emocional arrasadora, circulan entre
habaneros de diferentes extracciones sociales.
Las reacciones van desde los que se niegan a creer
que esto haya pasado, hasta los que se quedan
sin habla, con los ojos enrojecidos. Lo único
que no vi fue indiferencia.
Son varias las generaciones de cubanos, que
han nacido y crecido en el consumo del tóxico
propagandístico de la Oficina de Asuntos
Históricos del gobernante Partido Comunista.
Se ignora todo. Incluso en nuestros días,
la mayoría ignora lo que pasa a diario.
Tanto lo que sucede en otras regiones del globo,
como el acontecer diario en la ciudad en que residen.
Así funciona en lo político el
régimen de Fidel y Raúl Castro.
Carlos Marx en su delirio, llegó a decir
algo así como que, el capitalismo nació
"chorreando sangre". Esto que en justicia
puede aplicarse a la práctica de las ideas
políticas que dejó como legado el
propio Marx, es total y dramáticamente
cierto en el caso del régimen de Fidel
y Raúl Castro. Para llegar mataron, para
continuar siguieron matando.
Con paredones, con hambre, con epidemias o con
desaparecidos en el mar. Siempre la muerte como
única alternativa a la libertad. Los materiales
del Instituto de la Memoria Histórica de
Miami, le roban el pasado y el presente a la dictadura.
Una forma premonitoria de justicia que salva el
futuro.
La labor de Pedro Corzo y el grupo de entusiastas
que se lanzó a arrebatarle el pasado al
régimen, es meritoria por si misma; traer
los materiales documentales en formato de cassete
de video, CD y DVD al barrio y sustituir a la
Mesa Redonda en la seguridad del hogar, no tiene
parangón.
Si esos buenos cubanos, hubieran tenido la oportunidad
de ver a jóvenes y adolescentes en La Habana
cerrar los puños y comentar luego de ver
los materiales: "¡Que mala es esta
gente¡", comprenderían mejor
el alcance y la trascendencia de la labor que
emprendieron.
Por lo pronto, anotaron una carrera para la historia,
pero el caso es que el juego no ha terminado.
Es una forma poco delicada de conminar a estos
buenos hermanos a hacer más: lo hecho está
bien hecho, pero hace falta más. Ah, y
con la misma calidad, si se puede más amor
y que nos llegue pronto. Enhorabuena para Corzo
y para el Instituto de la Memoria Histórica
Cubana Contra El Totalitarismo, se lo ganaron.
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