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SOCIEDAD
Oyendo Radio Martí (II y final)
Juan González Febles
LA HABANA, Cuba - Octubre (www.cubanet.org) -
Escuchar la programación de Radio Martí
(RM) en la actualidad produce agobio. Se trata
de un ejercicio de tolerancia constante, frente
a un grupo de aficionados llenos de buenas intenciones.
Los informativos, pretenden autenticidad a partir
de la trascripción literal del testimonio
de protagonistas desde la Isla y la forma en que
esto se repite hasta el cansancio. Hay muchas
fallas que pueden evitarse con un trabajo inteligente
de edición.
Las técnicas radiales modernas, preservan
la autenticidad del testimonio. La participación
de opositores, disidentes o familiares denunciando
abusos en largas parrafadas puede resultar tediosa
y contraproducente. Esa participación condicionada
a una eficiente edición, mantiene la frescura
del testigo, comunica el carácter popular
de la lucha, elimina el tedio y da un sentido
de profesionalidad que a la larga será
apreciado en todo su valor.
El otro punto de importancia sería el
conocimiento de lo que verdaderamente interesa
dentro de la Isla. Los programas consagrados a
promover cierta ayuda humanitaria, aburren. Esta
función se cumpliría con mayor eficiencia
si sólo se les dedicara cortos espacios
promocionales o "fillers". Se requiere
de pocos minutos para informar que la generosidad
de alguien facilitó una silla de ruedas
o un aparato de asma a quien lo necesita.
Hace años en RM se daba información
sobre la vida en rosa de la élite de gobierno
castrista. Hoy que la ciudadanía rechaza
a esta élite y a sus privilegios, el tema
parece ser tabú. No se habla sobre los
equipos de aire acondicionado centrales puestos
a disposición de los personeros civiles
y militares de la dictadura. No se exponen las
prebendas que éstos disfrutan.
Un acierto de RM ha sido la trasmisión
de la pelota profesional de Grandes Ligas de los
Estados Unidos. También lo son sus elementos
de identificación auditiva.
Los programas de contenido histórico,
adolecen de falta de elaboración. Aunque
muy positivos, carecen de oficio y artesanía
radial. De poco sirve contar con estudiosos conocedores
de un tema si éstos (o los realizadores)
no saben imprimir agilidad a su entrega.
Las presentadoras y los presentadores televisivos
están obligados a tener un aspecto personal
agradable; Quien hace radio no puede ser tartamudo.
Parece cruel, pero lamentablemente funciona así,
cuando se hace un trabajo profesional riguroso.
La prensa independiente cuenta con reporteros
muy ágiles distribuidos a lo largo del
país. La Agencia de Prensa Libre Oriental,
Cubanacán Press, Jóvenes sin Censura,
Upeci y Cuba Verdad, entre otros, ofrecen testimonios
de mayor coherencia que los que aportan opositores
y disidentes, surgidos en bruto de la entraña
popular. Las ediciones atinadas y el trabajo de
estos reporteros serían una combinación
muy exitosa.
El programa "Contacto Cuba" que conduce
Jorge Jáuregui, se vería muy beneficiado
si en un futuro tomara en cuenta estas apreciaciones.
Le vendría bien algunos "fillers"
de buen diseño, esto refresca y ameniza
cualquier audición. Máxime que la
entrega de Jáuregui es de lo mejorcito
como programa.
Las radionovelas y los programas del corte de
"Dos a las dos", fueron, en su momento,
muy apreciados por la radio audiencia cubana.
En el primer caso sólo quedaría
radiarla, en el segundo, hacerlo luego de realizar
ajustes para que la música ocupe menos
espacio. El mayor margen debe consagrarse a la
información y al comentario ágil
y por que no, humorístico.
Otro punto importante en mi opinión es
el siguiente: El pueblo cubano necesita información,
pero además necesita de forma terminal
reír. En la medida que aprenda a reírse
de sus opresores, el miedo ambiente quedará
erosionado.
Nadie respeta aquello que se constituye en hazmerreír
de todos. Pongamos al régimen en ridículo,
con todo el respeto a que un medio radial se hace
acreedor y portador. Permitámosle al cubano
de a pie que ría a mandíbula batiente
a costa de los que se burlan de su credulidad.
Si RM consigue informar, instruir y divertir,
entonces sí estará dando cada día
el santo y seña de la palabra democracia.
Confiemos que así será.
jgonzafeb@yahoo.com
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