|
SOCIEDAD
¡La madre del que no pelee!
Karell Infante Mantilla, Jóvenes sin
Censura
HOLGUIN, Cuba - Noviembre (www.cubanet.org)
- Regino Cabrera y Céspedes -que tiene
madre, como él mismo dice- nació
en Laguna Blanca, y creció en Los Palacios,
ambas comunidades rurales de la provincia oriental
de Holguín. Tiene 62 años, y mientras
conversamos usa el humo del tabaco torcido por
sus manos para espantar los mosquitos.
"Yo no seré un hombre leío
y escribío, pero no soy alfabeto, contra,
y má que estudié en la Facultá
Obrero Campesina y por eso sé distinguir
bien la puerca del berraco, y lo que es justo
y lo que no lo es. Hay cosas que no entiendo,
pero eso de que haigan leyes que no le dejen a
uno ir a cualquier parte de su propio país,
ni Alfredo, que es el ser más sabiondo
que he conocido, lo entiende. ¡Y Alfredo
no es un caballo cualquiera! Fíjate que
una vez le dio una patá al jefe de sector
de la policía cuando aún era obrero
agrícola, y ahora tiene una marca en la
nalga que dice Propiedad de Regino".
Este hombre, hijo y fruto de esta sufrida tierra,
viajó a la provincia de Cienfuegos para
visitar un hermano, y tuvo la mala suerte de caer
en uno de los cada vez menos numerosos Comités
de Defensa de la Revolución, que funcionan.
Y fue asediado, y obligado a regresar a su comunidad.
Ante su airada queja y amenaza de ir a La Habana
y denunciar el atropello, le advirtieron que lo
acusarían de desacato y de intentar violar
el Decreto Ley 217, en virtud del cual se declara
ilegal a los orientales en la capital.
Pero Regino no es hombre de medio tiro, y se
faja en una cuarta de tierra. Fue a La Habana.
En el Parque Central le hizo seña a una
máquina y le paró una ambulancia
-"10 pesos hasta 23". En fin, su visita
fue una odisea. No pudo ver a nadie, en cambio
fue detenido durante dos días, hasta que
fue embarcado, junto a muchos otros, en un coche
maltrecho de ferrocarril rumbo a Santiago de Cuba.
A muchos les pasa esto en Cuba todos los días,
pero no todos son como Regino, que ahora quiere
luchar.
Y esto me recuerda al coronel Mambí Jesús
Valdés Urra, conocido como "Chicho
Valdés", que pronunció un sólo
discurso en su vida, y fue en la Asamblea de Guaímaro.
Al terminar su panegírico y comprobar que
por las buenas no convencía a todos sobre
la necesidad de luchar, gritó: "Señores,
¡la madre del que no pelee!" Y continuó
la guerra.
|