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CULTURA
El desheredado de septiembre
Lucas Garve, Fundación por la Libertad
de Expresión
LA HABANA, Cuba - Noviembre (www.cubanet.org)
- Francisco Guzmán Rivero (Artemisa, 1951)
llegó a mí a través de los
comentarios de algunas amistades. Sabían
de su fama de poeta maldito, negro loco, caminero
y bohemio. Aguzó mi interés, además,
el hecho de ser hermano de una antigua compañera
de estudios y colega, Gloria. Artemiseños,
raigalmente caribeños los dos, novelescos
ambos.
Las peripecias marcan derroteros increíbles
y ahora llegó a mis manos un pequeño
libro de la editorial Unicornio; 37 poemas de
Francisco Guzmán Rivero, más conocido
en Artemisa y otras tierras aledañas por
Paco My Friend, según me explica Santiago
Dubouchet, admirador y amigo personal de los hermanos
Guzmán Rivero.
Creía que los poetas locos habían
desaparecido. Desesperanzado de encontrar a alguien
(paradójicamente loco de cordura) para
amarrarse a la poesía como tabla de salvación
en medio del naufragio, pensé que ya no
encontraría un personaje así. Por
eso leí de un tirón el poemario
de Paco my Friend, y luego observé la foto
que acompaña el volumen para descubrir
detrás de los accesorios que porta como
adorno, el verdadero rostro del artista.
Sombrero alón negro, con una pluma a un
lado, y la insignia de los piratas al frente:
el cráneo sobre las tibias cruzadas, el
pelo largo, barba y bigotes, la mitad de unos
espejuelos tapa un ojo, como si la mirada del
otro, descubierto, fuera suficiente para que el
brillo de picardía desbarate cualquier
convencionalismo que la sonrisa burla.
Así es la naturaleza de los versos trasladados
a las páginas del libro "Septiembre
me ha desheredado". Arremeten contra cualquier
convencionalismo. Despojados de hipocresía,
pelean duro por enviar un mensaje que desgarra
con cada imagen. Las que al lector aguzado revelan
que en ellos la Carne hizo al Verbo y no al revés.
Hay tanto de atrevimiento, de gusto por la provocación,
como de talento. Hay imágenes en algunos
poemas que muchos poetas encomiados quisieran
suscribir. Escapar de los cánones oficializados
por generaciones de eunucos literarios, bien puede
ser el deseo de rechazar todo pacto con el orden
establecido por la mediocridad ambiental.
Me cuentan que Paco my Friend prefería
regalar por las calles de Artemisa sus obras.
Por ser ellas su escenario preferido, hoy se encuentra
Paco en la sala de penados Carbó Serviá
del hospital Mazorra. ¡Cuántos cuerdos
más acompañan al poeta artemiseño!
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