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EDUCACION
El Alma Mater con un chino atrás
Leonel Alberto Pérez Belette
LA HABANA, Cuba - Noviembre (www.cubanet.org)
- Los alumnos de la facultad de economía
de la Universidad de La Habana se han convencido
que tener un chino atrás no es tan malo,
sino que resulta de provecho. Pero por otro lado
sucede que la sabiduría del refranero popular
no es puro capricho.
Lo de tener un chino atrás no es una
broma. Se trata de que como parte de un programa
de intercambio estudiantil, entre China y Cuba,
un grupo de asiáticos viajaran a la Isla
para estudiar. Los estudiantes cubanos, de quinto
año, que se ofrezcan y sean aceptados,
les han de servir de lazarillos a estos visitantes
de ojos rasgados.
Por el favor de introducirlos en la idiosincrasia
cubana y el más elemental uso del idioma
español, estos estudiantes cubanos no tendrán
que presentar la tesis para la culminación
de sus estudios.
Varios de los estudiantes ya se han dispuesto
a la búsqueda del chino, pero sus padres
se muestran preocupados. Se preguntan hasta que
punto es favorecedor el subordinar las actividades
académicas a otras extraescolares, en el
último y más culminante año
de sus estudios.
Algunos profesionales vienen señalando,
desde hace tiempo, lo perjudicial que resulta
el bajar los requerimientos académicos
al momento de la admisión en las universidades
cubanas, producto de políticas gubernamentales
que persiguen masividad, en lugar de calidad.
Ahora también comienza a relajarse el control
del aprendizaje adquirido durante la carrera.
Estos problemas no sólo afectan a la
facultad de economía y ciencias médicas,
sino a otras facultades; pero sobre todo afecta
la calidad de los futuros profesionales de la
Isla, a quienes no habrá médico
chino que les salve en su futuro ejercicio laboral.
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