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AGRICULTURA
El futuro del café cubano (I parte)
Antonio Alonso, PDCR
SANTIAGO DE CUBA, Cuba - Noviembre (www.cubanet.org)
- Cuando el café adquiere cada día
más valor y diversidad de uso nivelo mundial,
el futuro del café cubano parece incierto.
Plagas como la broca (Hypothenemus hampei Ferr)
y el hongo producto de la roya (Hemileia vastatrix),
junto a la mala práctica de cultivo y el
deficiente apoyo al sector privado, han dejado
casi en ruinas nuestros cafetales, privando al
país de uno de los más importantes
rublos de la economía cubana.
La broca se ha convertido en una plaga endémica,
su tratamiento ha sido mediante campañas,
incluso en un momento dado se aplicaron productos
químicos como el Thiodan, un insecticida
muy tóxico que produjo varios accidentas
fatales de trabajadores agrícolas y serios
daños ecológicos en la flora y la
fauna.
El hongo producto de la roya es una enfermedad
que también afecta las plantaciones de
café. Tanto la roya como la broca son imposibles
de exterminar, independientemente de las medidas
que puedan tomar los productores, ya que durante
una de esas maratónicas iniciativas que
muchas veces tomó el gobierno cubano, se
decidió dar tierras en usufructo para el
cultivo del café. Con el tiempo y por diferentes
razones esos cultivos de café fueron abandonados
y hoy son bosques, hospederos perfectos para la
broca.
En ocasiones se ha tratado de introducir el control
biológico mediante la Beauveria bassiana,
pero el mal manejo de la misma ha reportado resultados
desastrosos. Todo esto se ha convertido en un
círculo vicioso, que parece nunca acabar.
Los campesinos para guardar el café de
consumo familiar tienen que hervir el grano, algo
que desnaturaliza el producto. El café
cambia su sabor y por ende su calidad, mientras
tanto la población seguirá tomando
esa infusión rara, que le llaman café
premezclado.
El
futuro del café cubano (II parte)
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