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REPRESION
El precio de una reunión
Lucas Garve, Fundación por la Libertad
de Expresión
LA HABANA, Cuba - Mayo (www.cubanet.org) - Casi
todo en la vida tiene un precio. Lo que no está
fijado aún es lo que hay que pagar por
ser consecuente con un ideal.
Expresar los ideales de democracia y luchar por
una sociedad democrática cuestan caro en
Cuba. Lo que padece la familia de Félix
Bonne Carcassés en estos días lo
confirma, sólo por ofrecer su casa del
reparto Río Verde, en el municipio Boyeros,
como sede de la reunión general de la APSC
el pasado año 2005, el 20 de mayo.
El balance, después de un año,
es aterrador. Además de haber sufrido agresiones
físicas, Félix Bonne vio como el
terreno de la familia de su esposa, Maria Domínguez
Díaz, era expropiado por el régimen
para convertirlo en un parque con el objetivo
de realizar actividades políticas.
Según informó el Ingeniero Bonne
Carcassés, desde una semana antes del 20
de mayo pasado comenzó la construcción
de un parque en el terreno aledaño a su
casa.
Las autoridades del Partido Comunista y el Poder
Popular anunciaron, días antes la celebración
de un acto de reafirmación revolucionaria
en su contra, donde lo tildaron de terrorista.
El viernes 19 de mayo, narra el propio Bonne
Carcassés, desde las 7 hasta las nueve
de la noche, realizaron el acto. Los miembros
de los CDR, PCC, los pioneros, lo llamaron traidor,
terrorista, gusano, cobarde, entre otros insultos.
El sábado 20 de mayo el acto fue de tipo
"cultural", con la presencia de niños
y adultos y se extendió durante 12 horas.
La característica "cultural"
consistió en la venta de ropa reciclada
-ropa de uso vendida en moneda nacional- y un
carrito con algunos comestibles. Según
Félix Bonne, el acto culminó con
la intervención de un grupo de mujeres,
miembros de la Federación de Mujeres Cubanas.
Las promesas de juguetes, venta de viandas y
vegetales y más sorpresas para el domingo
durante la clausura de las jornadas de protesta
para conmemorar el 20 de mayo no se cumplieron
por la amenaza de lluvia, según cuenta
Bonne.
El lunes 22 de mayo recibió la visita
de algunos vecinos apenados, quienes presentaron
sus disculpas por haber asistido al acto. También
me contó Félix Bonne que "una
de las personas que citaba para el acto, quien
vive en condiciones deplorables y aspira a una
vivienda mejor, tiene dos hermanos en los Estados
Unidos".
Las autoridades bautizaron al lugar con el nombre
Parque de la Dignidad. Pero, de acuerdo con las
informaciones recibidas por Bonne Carcassés,
hay quienes ya lo nombran Parque de los Derechos
Humanos.
Los vecinos están disgustados porque el
parque Rita Montaner, a siete cuadras de distancia,
es prácticamente un basurero. No tiene
un banco ni un farol sanos, no recibe atención,
mientras construyeron este otro parque, lo cercaron
y lo cerraron con candado.
La esposa de Bonne, María Domínguez
Díaz, pasó unos días muy
alterada por esas actividades de repudio, con
el temor de que le repitiera la isquemia cerebral
que sufrió meses atrás.
Este es el precio que se paga por contribuir
a la causa de la Democracia en Cuba.mo
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