|
REPRESION
Traspatio de un acto de repudio
Amarilis C. Rey, Cuba-Verdad
LA HABANA, Cuba - Mayo (www.cubanet.org) - Desgraciadamente,
los actos de repudio son algo cotidiano en Cuba.
Es la forma de manifestarse de un gobierno que
no entiende que existen personas a las que no
les gusta un sistema que lleva 47 años
en el poder.
El acto de repudio orquestado por el gobierno
contra el periodista José Antonio Fornaris
en su domicilio el pasado jueves fue visto como
un hecho cotidiano por varios colegas de la prensa
independiente y activistas de la oposición
pacífica que conocieron del suceso.
"Más de una hora gritando que soy
un anexionista y un mercenario no me sorprendió.
El gobierno siempre ha dicho lo que ha querido.
Lo que sí me complació fue la actitud
de mis vecinos minutos después de haberse
terminado ese acto de terrorismo de estado; apenados
unos e indignados otros", comentó
el comunicador, luego que terminara el acto de
repudio.
Una anciana residente en la zona manifestó
a Fornaris: "Eso que le han hecho es una
total estupidez".
En un parque cercano, un hombre, combatiente
internacionalista en Angola, sin ocultar su pena,
dijo al periodista: "José, me cogieron
para eso. La presidenta de la Asociación
de Combatientes me dijo que iríamos a un
acto de reafirmación revolucionaria, pero
jamás pensé que era algo contra
ti".
Al día siguiente, el empleado de un comercio
le dijo delante de varias personas que hacían
cola para comprar pan: "Usted es una persona
decente". Un miembro del Partido Comunista,
vecino del lugar le envió un mensaje: "Dile
a Fornaris que aquí tiene a un amigo".
Se supo que un joven, cuando se desarrollaba
el acto de repudio, discutió con uno de
los vociferantes, y le dijo: "Cada cual piensa
como quiere, y yo no tengo nada que defender en
este gobierno".
"Fueron algunos hechos que sucedieron durante
y después del acto, y son, según
mi criterio, gestos nobles y espontáneos",
afirmó Fornaris.
Muchos cubanos, al margen de lo que piensan,
aborrecen esos actos bárbaros y los califican
no de reafirmación, sino de imposición
de ideas.
|