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OLA
REPRESIVA
Carta abierta de Dolia Leal a Fidel Castro
Sr. Fidel Castro Ruz
Presidente del Consejo de Estado de la República
de Cuba
Opinión pública nacional e internacional
Me presenté en el Consejo de Estado para
entregar una carta dirigida a usted y sus funcionarios.
No me quisieron atender, y tuve que retirarme
sin entregarle, mientras otros ciudadanos pasaron
sin objeción alguna.
Por este motivo me he visto obligada a hacer
pública para que la misma llegue a su conocimiento,
aunque sea por este medio.
Adjunto carta que debió haber recibido
el 8 de mayo de 2006.
Dolia Leal Francisco
Dama de Blanco
Ciudad de la Habana. 8 de mayo de 2006
Señor Fidel Castro Ruz
Presidente de los Consejos de Estados de la República
de Cuba
Señor Presidente.
Soy Dolia Leal Francisco, Dama de Blanco Premio
Sajarov 2005 y esposa del preso de conciencia
Nelson Aguiar Ramírez, que es uno de los
pacíficos disidentes detenidos y sancionados
en marzo de 2003.
Le he dirigido a usted varias cartas, pero nunca
he recibido respuesta, la última fue el
6 de enero del año en curso, pero los militares
del Consejo de Estado me impidieron entregarla
y me vi obligada hacerla pública.
En esa carta yo le pedía a usted que le
concediera a mi esposo una Licencia Extra-penal
que está contemplada en el Código
Penal actual, por los graves problemas de salud
que presenta Nelson.
Le vuelvo a escribir ahora porque la situación
que presenta mi esposo es más grave aún,
para que usted tenga conocimiento de lo que están
haciendo sus subordinados de la Sección
21 de Inteligencia cubana.
En las cartas anteriores le decía que
el 30 de noviembre de 2004 mi esposo fue trasladado
de la prisión de Bayamo, Provincia Granma
para el Hospital Nacional de Reclusos del Combinado
del Este en la Habana, donde fue intervenido quirúrgicamente
de una hernia epigástrica el 3 de diciembre
de 2004 y que desgraciadamente se reprodujo a
los pocos días de estar operado. Yo hice
gestiones por su grave problema de salud resultando
trasladado el 27 de junio de 2005 para el Hospital
Militar Carlos J. Finlay, donde fue operado por
segunda ves el 18 de julio de 2005, pero debido
al daño causado y la debilidad de sus tejidos
envejecidos, la operación no fue exitosa,
y se encuentra ahora invalidado de levantar pesos,
doblar el torso hacia adelante, recoger algo del
piso, o ponerse los zapatos, por lo que ha quedado
incapacitado de llevar una existencia normal de
por vida.
Además de esta gravísima situación
de salud, en su Historia Clínica se encuentra
reflejado las patologías siguientes:
- Artrosis degenerativa avanzada
- Hernia discal L3, L4 y L4, L5.
- Hipertensión arterial crónica
- Insuficiencia venosa
- Temblor esencial en ambas manos
- Paredes finas de la vesícula
- Hiperplasia prostática grado I y calcificación
- Esteatosis hepática
Debido al padecimiento de la artrosis degenerativa
avanzada, pierde frecuentemente la estabilidad,
le da vértigo, producto de lo cual el 11
de diciembre de 2005 se fracturó el brazo
izquierdo y se dislocó el hombro, por lo
que está sufriendo fortísimos dolores.
La artrosis tan avanzada que tiene le afectó
el oído interno, y todo esto es debido
a los dos años que pasó en una celda
pequeña, húmeda, sin coger sol ni
poder caminar.
Pero, ¿qué ha sucedido? Pues el
día 4 de mayo de 2006, cuando llegué
al Hospital Militar para ver a mi esposo y entregarle
sus medicinas, me enteré de que lo habían
trasladado inesperadamente y a toda carrera para
la prisión Combinado del Este, donde está
conviviendo en una celda con varios presos comunes,
posiblemente algunos de ellos de alta peligrosidad
y donde no existen las condiciones mínimas
requeridas para su enfermedad.
Este traslado hacia la prisión ha sido
en cumplimiento de las reiteradas amenazas que
me han hecho los oficiales de la Seguridad Samper,
Marcos, David, Jorge, Randy, porque yo participo
en actividades con las Damas de Blanco. Yo considero
que es cruel, inhumano e injusto que tenga que
pagar mi esposo, tan enfermo, por mis actividades
pacificas; es mi deber, obligación participar
con las Damas de Blanco, a partir de la detención
del Grupo de los 75, donde sólo pedimos
la libertad de nuestros esposos encarcelados injustamente.
En el Hospital Militar, donde permaneció
Nelson 11 meses ingresado recibió una atención
médica adecuada a sus patologías
por existir en dicho hospital todas las condiciones
y especialistas necesarios.
Mi angustia es que en el Combinado del Este no
existen las condiciones antes referidas, y Nelson
tiene una porción interior que no se pudo
cerrar en la segunda operación, por lo
dañado y debilidad de sus tejidos, que
sólo lo cubre una ligera malla, por lo
que cualquier golpe, empujón, caída
o agacharse al piso, sus vísceras se le
saldrían otra vez, trayendo para él
nefastas consecuencias.
En cartas anteriores le narraba a usted la golpiza
que le dieron a mi esposo en la provincia de Guantánamo
antes de operarse. Es tanta mi aflicción
que no me deja vivir pensar que ahora en el estado
tan delicado de salud que tiene Nelson lo vuelvan
a golpear, trayendo como consecuencia la pérdida
de su vida.
¿Por qué tanto horror, tanta crueldad?
No basta tener a Nelson preso en condiciones tan
mala de salud sino que ahora se encuentra también
en peligro mortal en la prisión Combinado
del Este.
Por todo esto reitero mi anterior pedido de que
se le conceda a mi esposo una Licencia Extra penal.
Señor Presidente, como máxima autoridad
de este país, en sus manos está
la solución de este aterrador problema,
no permita usted que muera mi esposo.
Respetuosamente,
Dolia Leal Francisco
Dama de Blanco
Premio Sajarov 2005
Calle 28 apto 15 entre 17 y 19 Vedado, Ciudad
la Habana
cc: Dirección General de Cárceles
y Prisiones
Ministerio del Interior
Fiscalía Militar
Amnistía Internacional
Human Right Watch
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