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REPRESION
Represión en el Palacio de Justicia
Rafael Ferro Salas, Abdala Press
PINAR DEL RIO, Cuba - Mayo (www.cubanet.org)
- "A las autoridades no les bastó
con llevarlo a juicio y condenarlo, se encargaron
también de impedir que nosotros los opositores
estuviéramos allí dándole
aunque fuera apoyo moral y solidario", me
dice el colega Eliosbel Garriga Cabrera mientras
mira a la calle. Me está hablando de lo
acontecido hace apenas unos días a él
y un grupo de opositores el gobierno cubano.
Me contó Eliosbel que el hecho ocurrió
durante la audiencia pública que se le
hizo al también opositor Fernando Martínez
Calzadilla. Fernando fue juzgado y condenado a
cuatro años de cárcel.
"Las autoridades se la prepararon bien a
Fernando. Supieron que es opositor y se encargaron
de hacer ver que se estaba dedicando a negocios
ilícitos en el comité militar donde
él trabaja. Lo implicaron en un hecho de
venta de bajas del Servicio Militar Obligatorio.
Eso es una gran mentira, hasta se buscaron testigos
falsos para poder juzgarlo. El único delito
de Fernando es ser opositor el gobierno cubano,
nada más", señala Eliosbel.
Y me cuenta también que la peor preocupación
de las autoridades policiales ese día del
juicio era la presencia del grupo de opositores
a la entrada del Palacio de Justicia pinareño.
Dice Eliosbel que desde el primer momento se respiraba
en el aire la represión que vendría.
"Empezaron a llegar carros de la policía;
también venían por las calles grupos
de gentes vestidas de civil, pero nos podíamos
dar cuenta de que venían para el parque
donde estábamos esperando a que comenzara
el juicio. En menos de una hora estábamos
rodeados por todas esas gentes. Entonces llegaron
dos hombres uniformados y nos dijeron que teníamos
que abandonar el lugar, que a nosotros no se nos
iba a permitir entrar a la sala del tribunal".
Con Eliosbel estaban Asnel Herrera Padrón,
Yoel Martínez Cruz, Alexander Ortega Martínez
y Manuel Rodríguez Chirolde.
"Finalmente nos tuvimos que ir. Nosotros
éramos muy pocos frente a todas aquellas
gentes. Lo más importante es que nuestro
hermano Fernando supo que habíamos estado
allí para solidarizarnos con él.
Yo creo que eso lo ayudó a no sentirse
solo en el juicio. Sabemos también que
un día todos estos atropellos se van a
acabar en Cuba. En ninguna parte del mundo es
delito asistir a un juicio civil. Eso nada más
se ve aquí en este país", afirma
Eliosbel.
Antes de despedirnos le enseñé
lo que yo había tomado de sus declaraciones.
Lo hice sin utilizar grabadora y en el mismo sitio
donde unos días antes a las autoridades
no les bastó con llevar a un opositor a
juicio y condenarlo a cuatro años de cárcel;
también se encargaron de impedir que sus
hermanos de ideas fueran a darle apoyo solidario.
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