|
HISTORIA
Cuando
el hombre conquistó la luna
Tania Díaz Castro
LA HABANA, Cuba - Mayo (www.cubanet.org) - En
días pasados, en la página principal
del periódico Granma, pudo verse una foto
ampliada de Yuri Gagarin abrazado al líder
máximo del gobierno cubano, cuando el cosmonauta
visitó La Habana en abril de 1961, semanas
después de haber salido al espacio y dar
una vuelta a la Tierra por primera vez en la historia
de la cosmonáutica. Enseguida vino a mi
mente algo que jamás he podido olvidar,
a pesar de que han transcurrido cuatro años.
En 2002, en el noticiero nacional de la televisión
cubana, uno de sus principales periodistas, Antonio
Resille, ponía en duda que tres norteamericanos
hubieran caminado por la luna el 2l de julio de
1969.
Presté atención a lo que decía
Resille, y en la medida que lo escuchaba, no salía
de mi asombro. Planteaba, sin vacilación,
que del famoso viaje a la luna no había
ninguna prueba, que pudo haberse tratado de montajes
fotográficos. No recuerdo cuántas
barbaridades más dijo, tratando de convencer
a la tele audiencia cubana de que el gobierno
de Estados Unidos había mentido con relación
a ese histórico acontecimiento.
La hazaña de la extinta Unión Soviética
no inspiró desconfianza alguna al régimen.
La lograda por Estados Unidos, según Resille,
sí.
No le importó al colega que en momentos
en que Neil Armstrong y Edwin Aldrin caminaban
por la luna, tres mil periodistas de distintas
nacionalidades -ninguno era cubano- esperaran
ansiosos en el Centro Espacial de Huston, Texas,
y vieran el desarrollo de la misión.
El corresponsal de la radio y la televisión
española en Estados Unidos Jesús
Hermida, retransmitió con lujo de detalles
la llegada del hombre a la luna y no dejó
de describir la emoción sentida por los
colegas que lo rodeaban mientras emitía
la noticia.
Desde la antigua Unión Soviética,
el destacado científico Vladimir Asaza
informaba a la prensa moscovita sobre el diálogo
entre Armstrong y Aldrin, cuando afirmaban estar
viendo una extraña base espacial al otro
lado del satélite, y al Centro de Control
de la NASA preguntando extrañada qué
ocurría; algo que nos hizo saber que nunca
la Unión Soviética demostró
incredulidad sobre el viaje del hombre a la luna.
Aldrin y Collins caminaron durante dos horas
por la luna, recogieron 2l kilogramos de muestras
del suelo, tomaron fotografías, colocaron
un artefacto para detectar y medir el viento solar,
un reflector de rayos láser, un sismógrafo
y clavaron en el suelo una bandera de los Estados
Unidos, mientras veían desde tan lejos
el maravilloso color azul de la Tierra.
Millones de personas en el mundo vieron la hazaña
en sus televisores. En Cuba, el acontecimiento
sólo se divulgó en la prensa escrita.
Es posible que al pueblo le haya pasado inadvertida
la nota periodística, sobre todo al colega
Antonio Resille, quien 32 años después
dijo ante las cámaras de la televisión
que todo pudo haber sido una falaz mentira. Suerte
que en los últimos cuatro años Resille
no se ha atrevido a repetir aquel argumento que
no convenció a nadie.
Como expresara Neil Amstrong, quien inició
la marcha por la superficie de nuestro satélite
natural el 2l de julio de 1969: "Fue un pequeño
paso para un hombre, pero un gran salto para la
humanidad". Un gran salto para la humanidad
que nadie pone en duda.
Me pregunto por último si Granma ha publicado
alguna vez en su primera página una foto
de los dos norteamericanos caminando por la luna,
y me respondo: lamentablemente, jamás.
|