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ECOLOGIA
Afectada capa vegetal de terrenos aledaños a la
ciudad de Morón
MORÓN, Cuba - 2 de mayo (Oscar Ayala Muñoz,
CAPI / www.cubanet.org) - Especialistas de la
agricultura reconocieron recientemente los severos
daños causados a la agricultura, al medio
ambiente y a la salud, por la práctica
irresponsable de trasladar capa vegetal de terrenos
muy fértiles aledaños a la ciudad
hacia el polo turístico "Jardines
del Rey", con vistas a fomentar allí
áreas verdes y sembrados de hortalizas
y frutales.
La capa vegetal retirada y transplantada a los
cayos Norte, Cayo Coco y Cayo Guillermo pertenece
a la desaparecida Empresa Citrícola Morón,
integrada a finales del pasado siglo a la Empresa
Citrícola de Ceballos, ubicada más
al sur, próxima a la ciudad de Ciego de
Ávila.
Los terrenos afectados pertenecen a las unidades
básicas de producción cooperativa
"El Carmen" y "Eulogio Fernández",
del poblado Nereida, cuyos terrenos bordean la
ciudad de Morón por el este, y de norte
a sur hasta el límite con el municipio
Ciro Redondo, antiguo Central Pina.
Tradicionalmente estos terrenos estuvieron dedicados
al cultivo de cítricos y cultivos varios
por cuenta de cooperativas y productores independientes.
A pesar del recio sistema de acoso a estos productores,
durante muchos años las cosechas extraídas
de estos terrenos satisficieron en buena medida
al mercado negro, a la vez que sirvieron ampliamente
al autoconsumo de los productores y sus asociados,
personal asalariado e intermediarios.
De no menos importancia era la producción
de leche y sus derivados. Sin embargo, al igual
que los demás rubros económicos,
la producción de leche comenzó a
experimentar serias caídas debido a que
los criadores de ganado se vieron obligados a
venderlos a la empresa pecuaria Turiguanó
a irrisorios precios, dadas las presiones del
gobierno municipal, con el pretexto de eliminar
el peligro potencial que representaba para los
turistas que transitaban por la carretera Ceballos
el ganado suelto en la vía, cuando se sale
de los limites de cada propiedad.
No cabe duda de que este levantamiento indiscriminado
de capa vegetal que se inició en el año
2000 y no se ha detenido, ha estado deteriorando
los indicadores económicos y técnico-productivos
de la Empresa Citrícola Morón, razón
por la que se entregó a la Empresa Citrícola
de Ceballos.
Actualmente pueden apreciarse enormes furnias
de 30 metros de diámetro y 80 centímetros
de profundidad, que no por insignificantes en
comparación con el vasto terreno, dejan
de modificar el entorno. Después de las
temporadas de intensas lluvias, como la que se
avecinan, estas furnias se convierten en verdaderas
lagunas de aguas estancadas, situación
que representa un serio peligro para la salud,
como ha sido advertido en más de una oportunidad
por los vecinos de la zona, al servir de criaderos
de mosquitos Aedes aegypti.
Sin embargo, todo parece indicar que la práctica
de retirar capa vegetal de los terrenos fértiles
a favor del turismo continuará en los próximos
años en la antigua Citrícola Morón.
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